El diario británico The Telegraph se ha hecho eco de la "ridícula hostilidad" del gobierno de Pedro Sánchez hacia Israel, que en su opinión, busca "tapar sus problemas internos".
El artículo, titulado "La ridícula hostilidad del gobierno español hacia Israel es, como en otros lugares, un asunto interno", señala que el Ejecutivo español se ha establecido como una de las administraciones más "vociferantemente anti-israelíes del mundo". Como ejemplo, cita el reconocimiento del Estado de Palestina junto con Irlanda y Noruega, y el respaldo a la denuncia de genocidio de Sudáfrica contra Israel en la Corte Internacional de Justicia.
El rotativo británico destaca el apoyo de Sánchez a los manifestantes que obligaron a cancelar la etapa final de la Vuelta a España debido a la participación de un equipo israelí. Según el periódico, el presidente aplaudió a los manifestantes y declaró que "España brilla como un ejemplo y una fuente de orgullo", mostrando al mundo cómo defender los derechos humanos. El texto menciona que ministros como Óscar López y Ernest Urtasun han utilizado repetidamente el término "genocidio" para describir las acciones de Israel en Gaza, un enfoque que Sumar ha llevado al extremo al pedir la exclusión de Israel de Eurovisión.
El diario atribuye esta hostilidad a varias razones. Por otro, la percepción de la opinión pública, ya que un 82% de los españoles considera las acciones de Israel como genocidio y un 78% apoya el reconocimiento oficial de Palestina, según datos del Real Instituto Elcano.
El artículo de The Telegraph atribuye la hostilidad del gobierno español hacia Israel a una combinación de factores, entre ellos, la percepción de la opinión pública. Por un lado, una "genuina convicción" derivada del pacifismo español, con un recuerdo muy presente de la Guerra Civil.
Por otro, la guerra en Gaza ha recibido una cobertura televisiva masiva, lo que ha provocado una creciente hostilidad de los españoles hacia las acciones de Israel. Según datos del Real Instituto Elcano, el 82% de los españoles considera que las acciones de Israel son un genocidio, mientras que el 78% apoya el reconocimiento de Palestina. El apoyo a Israel, por su parte, se ha desplomado a un escaso 23%.
A pesar de la condena generalizada al gobierno israelí, el Instituto Elcano destaca que no hay signos de un aumento del antisemitismo en España. El estudio subraya la "gran madurez intelectual de los españoles", que distinguen claramente entre el gobierno israelí y la población judía a nivel mundial.
Sin embargo, el artículo concluye que la principal motivación para el gobierno de Sánchez es que la cuestión de la guerra en Gaza se ha convertido en una forma de contrarrestar los escándalos de corrupción que afectan al primer ministro, a su esposa y a varios de sus colaboradores cercanos. Al etiquetar al principal partido de la oposición como "negacionistas del genocidio" por su negativa a usar ese término, el gobierno de minoría ha encontrado un tema que goza de un abrumador apoyo popular.
El periódico señala que el Ejecutivo español se encuentra "envuelto en escándalos de corrupción que involucran a la esposa del primer ministro, a su hermano y a varios de sus colaboradores más cercanos". Todos ellos niegan haber cometido delito alguno.
En medio de esta situación, el asediado gobierno de coalición minoritaria ha encontrado en el conflicto de Gaza un tema en el que puede contar con un apoyo popular abrumador. Esta cuestión le permite, además, atacar a la oposición de derecha, que se ha negado a calificar las acciones de Israel como "genocidio".
Según The Telegraph, esta reticencia de la oposición ha sido recibida por el gobierno con una "alegría mal disimulada", ya que le brinda la oportunidad de presentar a sus oponentes políticos como "negacionistas del genocidio". De esta manera, el Ejecutivo parece haber encontrado un respiro ante sus propias dificultades, utilizando una postura internacional para consolidar su posición en el panorama político nacional.