El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reclamó este lunes en la ONU que la comunidad internacional no mire para otro lado y adopte de forma inmediata medidas para parar el "genocidio" que lamentó que está perpetrando Israel en Gaza.
Sánchez pidió esa actuación en su intervención en la conferencia internacional sobre la solución de los dos Estados celebrada en la ONU la víspera del inicio del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, conferencia ante la que el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el reconocimiento de Palestina por parte de su país.
"En nombre de la razón, en nombre del Derecho Internacional, en nombre de la dignidad humana, tenemos que parar esta matanza ya", dijo el jefe del Ejecutivo español ante el resto de líderes participantes en este foro y a los que planteó dos propuestas, la primera de ellas que Palestina sea miembro de pleno derecho de la ONU.
A ello añadió esa petición de adopción con carácter inmediato de medidas "para frenar la barbarie y hacer posible la paz".
España está dando pasos en esa dirección, y Sánchez recordó la puesta en marcha de un plan con nueve medidas para frenar el "genocidio" en Gaza, como un real decreto ley que consolida el embargo de armas a Israel y que tramitará este martes el Consejo de ministros
"Seguiremos tomando medidas valientes con quienes quieran sumarse, porque Gaza lo necesita", recalcó.
Para Sánchez, si el reconocimiento del Estado palestino es urgente, lo es aún más que exista un pueblo palestino en ese Estado, pero advirtió de que ese pueblo está siendo aniquilado.
Por ello interpretó esta conferencia como un paso crucial para la solución de los dos Estados, pero insistió en que la población de uno de esos Estados está siendo víctima de un "genocidio"
Dijo asimismo que esta reunión es un acto de rebeldía moral ante la indiferencia y el olvido, y por ello reclamó hacer de la misma un compromiso colectivo para frenar la barbarie y abrir un camino para la paz, porque la conferencia de hoy subrayó que no es un final, sino sólo el principio.
"La historia nos juzgará. Y su veredicto será implacable con quienes callaron o miraron hacia otro lado ante la barbarie. Tomemos partido por la racionalidad, la diplomacia, el respeto al Derecho Internacional y al Derecho Internacional Humanitario, el sentido común y el humanitarismo más básico", pidió al resto de líderes.
A ellos instó también a que este 22 de septiembre sea recordado como un gran primer paso. "Hoy, más que nunca -añadió- que lo injusto no nos sea indiferente".
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió este lunes en la Universidad de Columbia sus políticas progresistas e hizo una cerrada defensa de los beneficios que reporta la inmigración frente a la posición que al respecto está teniendo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Sin citar a Trump explícitamente, Sánchez expuso una serie de prioridades de su Gobierno que chocan con las políticas que está llevando a cabo el presidente estadounidense, entre ellas la defensa del reconocimiento de Palestina y su rechazo frontal a la actuación de Israel en Gaza.
El jefe del Ejecutivo, en una de sus primeras actividades en Nueva York con motivo de la semana de alto nivel de la ONU, intervino ante varios cientos de estudiantes de la Universidad de Columbia para exponer su visión sobre la respuesta progresista que cree que ha de dar el mundo a los desafíos globales.
Esta universidad anunció el pasado mes de julio que aceptaba pagar una multa de 200 millones de dólares para dar por cerradas las acusaciones que la Administración de Donald Trump vertió contra ella por supuesto antisemitismo.
Ante profesores y estudiantes de este centro, Sánchez señaló que hay principios que se están viendo amenazados, e instó a perseverar por sociedades abiertas que mantengan el fanatismo "a raya" y que considera como su principal antídoto.
Eso es lo que cree que ha hecho Estados Unidos a lo largo de la historia y como asegura que muchos ciudadanos de este país siguen defendiendo, y eso es lo que afirmó que pretende su Gobierno en España, combatir a la extrema derecha con políticas que dijo que, "humildemente", cree que pueden servir de ejemplo a otros países.
Se detuvo en destacar el comportamiento de la economía española, y resaltó la contribución que a ello ha tenido la inmigración.
"Para nosotros, la inmigración no es una fuente de miedo o una amenaza, sino una fuente de esperanza y de oportunidad", subrayó mientras recordaba que en la Universidad de Columbia hay profesores y alumnos de todo el mundo.
Aunque quiso dejar clara su apuesta por la inmigración legal y por la lucha contra las redes de tráficos de personas, manifestó que "todos los inmigrantes, legales o ilegales, son seres humanos que están buscando una vida mejor".
Tras esa afirmación recibida con un aplauso de los estudiantes, el presidente del Gobierno consideró que el mundo debe fundamentarse en reglas que tienen que prevalecer sobre la ley del más fuerte, reflexión que le llevó a reiterar el apoyo a Ucrania ante la invasión de Rusia y a pedir, que si se sanciona a Moscú, se haga lo mismo con Israel por sus ataques en Gaza.
"Yo me sigo planteando -apostilló- cuál es el doble rasero que impide que condenemos con la misma determinación el asesinato de más de 60.000 palestinos en Gaza".
Sánchez insistió en exigir la liberación de los rehenes israelíes antes de precisar que una cosa es defender a un país y otra "asesinar a más de 60.000 civiles, desplazar a dos millones de personas, bombardear hospitales y matar de hambre a niños inocentes".
Para él, Israel usa esta guerra como una excusa para hacer algo que no es aceptable, destruir Gaza, ocupar también Cisjordania y crear un gran Israel sin presencia palestina.
Por todo ello consideró que la comunidad internacional no puede permanecer callada y advirtió de que una de las lecciones más importantes aprendidas en el siglo XX es que "el genocidio es el peor crimen de lesa humanidad" y no se puede mirar hacia otro lado.
De la misma forma, reivindicó la decisión de España de seguir aumentando su compromiso con la cooperación y las instituciones multilaterales mientras otros, en referencia a Estados Unidos, se van de ellas.
En ese contexto, consideró necesario aumentar el gasto en defensa pero sin que ello implique abandonar los compromisos en materia de cooperación y ayuda al desarrollo..
También instó a actuar para defender la libertad de expresión y combatir la desinformación que, dijo, incita al odio y socava las instituciones democráticas.
"Tenemos que ser los pioneros del futuro, del progreso", recalcó el presidente del Gobierno, quien resaltó que ser progresista "no supone caer en un idealismo ingenuo, sino en un pragmatismo responsable".
Tras su intervención en el salón central de la Universidad de Columbia, Sánchez mantuvo una reunión con un grupo de jóvenes españoles que estudian en esta institución.