Carlos Alcaraz no se cansa de coleccionar éxitos a sus 22 años. El tenista de Murcia elevó su récord de victorias a 67 y puede presumir de igualar otro récord de Rafael Nadal, quien conquistó ocho títulos en 2008.
El español logró su octavo título de su mejor año tenístico en su primera participación en Tokio tras tomarse la revancha ante Taylor Fritz, uno de sus verdugos de este 2025 en el que solo ha perdido siete partidos.
Tokio presenciaba la mejor final posible entre los dos primeros cabezas de serie, una situación que no se daba desde 2011 cuando pugnaron por el título Rafa Nadal y Andy Murray. Alcaraz y Fritz se reencontraban nueve días después: el estadounidense anuló al español en su duelo de la Laver Cup que conquistó el equipo del resto del mundo.
Los dos tenistas con más victorias de la temporada se enfrentaban por quinta vez, siendo el tercer cara a cara de este año. La final empezó disputada, con el número cuatro mundial sacando mejor que el líder del ranking ATP. Con cambios de ritmo, predominando los intercambios entre tiros planos, el murciano sufrió en su primer turno de servicio en el que neutralizó la primera bola de break del envite.
Tras el comienzo reñido, el vigente campeón de Roland Garros optó por variar la velocidad de los 'rallies' con reveses cortados y dejadas. Las dos variantes tácticas, unidas a su efectiva derecha metida en pista, aportaron varios puntos, entre ellos los tres primeros del quinto juego. Sin embargo, el jugador de 27 años, guiado por su saque y sus acertados cambios de dirección, anuló las tres opciones de quiebre y seguía por delante en el marcador.
El estadounidense bajó su porcentaje de primeros saques y volvió a sufrir en el séptimo juego. Su derecha fue fundamental para superar un turno exigente en el que salvó la cuarta bola de rotura.
La tónica de los saques estaba siendo diferente: el número uno del mundo ganaba con margen y el norteamericano sufría para ganar sus turnos hasta el noveno juego. Alcaraz presionó de nuevo y aprovechó su sexta opción de break del partido para firmar un quiebre importante.
El tramo final del primer set fue de mucho nivel, puesto que ambos finalistas lograban puntos de calidad. Con 5-4 y saque, el favorito alargó su fiabilidad y se llevó la primera manga por 6-4 en 50 minutos.
Antes del segundo set, Fritz solicitó tiempo médico para ser atendido por unas molestias en su cuadriceps izquierdo. El segundo cabeza de serie pudo continuar jugando una final que se le complicó más por el break del español en el primer juego.
El norteamericano jugaba condicionado. Tuvo que volcar sus esfuerzos a su pierna derecha y acortaba los puntos buscando 'winners'. En este tramo, el murciano tenía el partido controlado y encarriló su 24º título ATP confirmando la rotura.
El número cuatro mundial cortó la racha triunfal de su rival -enlazó cuatro juegos consecutivos- y ganó su primer 'game' del segundo set. Para combatir su dolor, se vendó la pierna izquierda antes del cuarto juego.
El vendaje ayudó a Fritz, que fue más competitivo y tuvo una bola de 'contrabreak' en un cuarto juego ganado por el jugador de El Palmar. Tras evitar el 2-2, aceleró en busca del 'doble-break' para prácticamente finiquitar la final. Logró su cometido en su segunda oportunidad del quinto juego para ponerse 4-1 y servicio.
El 'doble-break' y su lesión mermaban al estadounidense que no se vino abajo y prolongó la final logrando su primera rotura en el octavo juego. Después de confimar el quiebre con un buen turno, 'Carlitos' tenía la segunda opción para ganar la final con su servicio. Ésta vez no perdonó y levantó su octavo título en su décima final del año. '
Poco después de la segunda alegría asiática de su carrera -el año pasado ganó en Pekín-, el tenista de 2003 comunicó que no jugará el Masters 1.000 de Shanghái debido a "dolencias físicas". Si no hay otro contratiempo, el número uno reaparecerá en Arabia Saudí para disputar el 'Six Kings Slam' que se disputará del 15 al 18 de octubre.