La capital de Dinamarca, país que ocupa la presidencia rotatoria de la UE, acoge esta séptima cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), un formato impulsado por el presidente francés, Emmanuel Macron, en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania y que celebró sus encuentros previos en Albania, República Checa, Moldavia, España, Reino Unido y Hungría.
La cita de hoy sigue a una cumbre informal de los Veintisiete celebrada en la víspera, en la que se esbozó el llamado "muro antidrones", una nueva iniciativa europea dirigida a crear un sistema de detección, seguimiento e interceptación de vehículos aéreos no tripulados. Aunque sería un proyecto propio de la UE e inspirado en el alto grado de desarrollo de este tipo de tecnologías de Kiev tras la invasión rusa, se espera que el sistema sea interoperable con la OTAN y que se enmarque dentro de la iniciativa "Vigilancia del Flanco Oriental".
Esta última ha sido impulsada en cooperación con la Alianza Atlántica para reforzar las capacidades de defensa terrestre, marítima (en los mares Báltico y Negro) y aérea y explorará otras áreas, como la del espacio, frente al abanico creciente de amenazas provenientes de Rusia.