Lo único que ha confirmado Jarocho es que tiene aprendidas todas las triquiñuelas necesarias para salirse de la tangente en cualquier ocasión. Su faena con Jienense (1º12/20) fue poco más que un apaño y Cuarteto (6º11/20) quedó parado después de las varadas y se cayó al recibir un segundo pinchazo.
Alejandro Talavante está para retirarse y no volver. Menos mal que su apoderado es “buena gente” y, además, es uno de los empresarios del coso venteño. Desganado, displicente, hizo quites de dos capotazos y abrevió con Posadero (2ºbis 11/20), muerto más bien por la labor de los subalternos que por la estocada. Morado (4º11/20) también cayó sin pena ni gloria a pesar de tener buenas intenciones de embestir.
Pablo Aguado hizo la primera tanda que merecía tal nombre con Limonero (3º4/21). Pero la obra quedó en esto. Aguado, por lo menos, ha estado dispuesto a probar e insistir. Germano (5º11/20) ha sido desgraciado en las varas y rematado con la banderilla que quedó clavada en la herida. En fin…