La duquesa de Sussex, Meghan Markle, apareció por sorpresa este sábado en París coincidiendo con la celebración de la semana de la moda.
Markle asistió al desfile de Balenciaga en la capital francesa, a la que viajó sin su marido, el príncipe Enrique.
La duquesa vistió para la ocasión un dos piezas blanco con una capa del mismo color y zapatos negros.