Sociedad

Yoga Iyengar, vinculado a mayores tasas de caídas en mayores

A pesar del aumento de la incidencia de caídas en el grupo Iyengar, el programa de yoga tuvo una buena acogida y un impacto positivo en otros aspectos de la salud y el bienestar de los participantes. Foto: shurkin_son/freepik

INVESTIGACIÓN

José María Fernández-Rúa | Lunes 06 de octubre de 2025

Desde la Universidad de Sidney (Australia) dan la alerta por el hallazgo de un equipo interdisciplinar de investigadores, en el sentido de que el tipo de yoga Iyengar no debe recomendarse como estrategia de prevención de caídas. Se vincula a mayores tasas de caídas entre las personas mayores.

El estudio que aparece en Lancet Healthy Longevity analizó el efecto de un programa de ejercicios basado en el yoga Iyengar como parte de un ensayo de control aleatorio en el que participaron 700 voluntarios de 60 años o más.

“Hay mucha evidencia que sugiere que el ejercicio puede prevenir caídas en personas mayores, pero no hay estudios que hayan analizado específicamente el yoga como estrategia de prevención de caídas. Queríamos llenar este vacío de conocimiento y realizar un estudio para probar nuestra idea de que el yoga podría mejorar el equilibrio y, por lo tanto, prevenir caídas, pero, sorprendentemente, nuestro trabajo encontró lo contrario”, destaca la profesora Anne Tiedemann, líder de Envejecimiento Saludable en el Instituto de Salud Musculoesquelética, de la Universidad de Sidney y coautora principal del estudio.

Cerca de un tercio de las personas mayores de 65 años que viven en Australia sufren una o más caídas al año. Cada día, unos 400 australianos mayores son hospitalizados y 17 pierden la vida como consecuencia directa de una caída.

Este equipo de investigadores reclutó a 700 mayores de 60 años que no practicaban yoga. Los participantes se dividieron en dos grupos de tamaño uniforme y se asignaron aleatoriamente para participar en un programa de ejercicios online basado en yoga Iyengar, dirigido por un instructor, o en un programa autoguiado de yoga de relajación sentada.

Doce meses de investigaciones

El programa de investigación duró 12 meses y a los participantes de cada grupo se les pidió que informaran cuántas caídas habían tenido cada mes.

Se eligió el estilo de yoga Iyengar porque se considera una opción más fácil para las personas mayores, con su enfoque en mantener posturas durante períodos más prolongados y su uso de accesorios como bloques y sillas, que brindan estabilidad y control en comparación con los movimientos de flujo rápido típicos de otros estilos de yoga, como Vinyasa.

Durante el tiempo de realización del estudio, los investigadores descubrieron un 33 % más de caídas en el grupo de ejercicios basados en yoga, en comparación con el grupo de control de relajación. No hubo un aumento en la cantidad de caídas que resultaron en lesiones en el grupo de ejercicios basados en yoga.

El estudio también encontró que la intervención pudo amentar el riesgo de caída entre ciertos grupos, incluidos aquellos que no habían tenido una caída antes, los que eran muy activos y los que calificaron su equilibrio como bueno o excelente.

La profesora Tiedemann sospecha que una de las razones de la mayor incidencia de caídas podría ser que las personas que estaban en el grupo de yoga Iyengar ganaron más confianza y se esforzaron por hacer actividades fuera de la clase que normalmente no harían.

También es posible que la práctica del yoga Iyengar de mantener posiciones fijas, en lugar de moverse entre diferentes posturas, pueda ser menos útil para mejorar el equilibrio y no ser lo suficientemente específica para mejorar la capacidad de realizar actividades cotidianas y, por lo tanto, prevenir caídas.

Impacto positivo del yoga Iyengar

En este sentido, matiza que “los resultados demuestran la complejidad de prevenir las caídas en la vejez, que ocurren debido a una combinación de la fisiología del individuo, la actividad que realiza y su entorno”.

En opinión de la doctora Juliana Oliviera, que participó en el estudio, la intención era impartir las clases presenciales, pero, dado que el estudio se llevó a cabo durante la pandemia de Covid-19, “tuvimos que trasladar las clases a la modalidad virtual. Como resultado, los instructores a menudo priorizaron la seguridad sobre la introducción de ejercicios más desafiantes, lo que pudo influir en las caídas”.

Algunos participantes también dijeron que les resultaba más difícil esforzarse sin el mismo nivel de supervisión que en las clases presenciales, lo que significaba que el progreso era más lento y ciertas posturas de equilibrio no se lograban por completo.

A pesar del aumento de la incidencia de caídas en el grupo Iyengar, el programa de yoga tuvo una buena acogida y un impacto positivo en otros aspectos de la salud y el bienestar de los participantes. Los del grupo de yoga tuvieron mayor probabilidad de alcanzar objetivos personales relacionados con el ejercicio y la fuerza, como mejorar su capacidad para levantarse del suelo o usar las escaleras con mayor confianza.

Como afirma la doctora Oliviera, “aunque el yoga Iyengar puede no ser una buena forma de ejercicio para prevenir caídas, especialmente si se enseña online, puede tener otros beneficios para la salud. Las personas mayores que deseen probar el yoga deben consultar con su médico para obtener consejos sobre cómo mantenerse seguras mientras hacen ejercicio”.

Los investigadores también destacan que otros ejercicios basados en el equilibrio, como sentadillas, estocadas y elevaciones de talones, pueden ser beneficiosos para las personas mayores como una forma de reducir las caídas.