Hace once años se fundó el equipo Cycling Academy con la visión de fomentar el talento joven de países no tradicionales en el ciclismo, como Israel, proporcionando a los aspirantes a ciclistas una vía clara hacia el ciclismo profesional. El nombre Israel-Premier Tech pasó a llamarse así hace cuatro años y durante este periodo los propietarios y la dirección del equipo han reconocido "la necesidad de un cambio".
El empresario canadiense Sylvan Adams, dueño del grupo y amigo de Benjamin Netanyahu, ha decidido retirarse de su participación diaria y ya no hablará en nombre del equipo, "centrándose en su papel como presidente del Congreso Judío Mundial", de cara a la temporada 2026. Para finalizar, el comunicado indicó que el nuevo nombre "se revelará pronto" y que el equipo "seguirá fiel a su promesa fundacional", es decir "desarrollar el talento ciclista de todo el mundo".
Esta decisión ha llegado después de las contundente protestas que rodearon al equipo durante la disputa de la Vuelta a España. En esas manifestaciones masivas se llegó a poner en peligro a los ciclistas y el director del equipo, Óscar Guerrero, tuvo que ausentarse después de que su familia recibiera amenazas. El escándalo provocado por esas protestas que interrupieron una etapas y forzaron a recortar el trazado de otras, dio la vuelta al mundo y generó un precedente complicado en un deporte en el que es realmente difícil controlar a las masas de aficionados por lo largo de los recorridos de las carreras.
Cabe destacar que en el último lustro, y gracias a la financiación israelí, han logrado captar a corredores de renombre como Chris Froome, Alessandro De Marchi, Michael Woods, Jakob Fuglsang, Dylan Teuns, Simon Clarke, Pascal Ackermann o George Bennett. Lo que ocurra de ahora en adelante, sin el apoyo monetario hebreo, supondrá un todo un desfío para la estructura ciclista.