León XIV ha sido contundente :"En un tiempo en que la ciencia ha alagado la esperanza de vida, la tecnología ha acercado continentes y el cocimiento ha abierto horizontes antes inimaginables, permitir que millones de seres humanos vivan y mueran golpeados por el hambre es un fracaso colectivo, un extravío ético, una culpa histórica".
Es más, el Papa ha dicho que "esto no es una casualidad, sino la señal evidente de una insensibilidad imperante, de una economía sin alma, de un cuestionable modelo de desarrollo y de un sistema de distribución de recursos injusto e insostenible".
Está claro ,cada vez más, que Robert Prevost sigue la línea marcada por su predecesor, Bergoglio, en su "defensa de los más necesitados,de los descartados", porque, según el Pontífice " si se derrota el hambre, la paz será terreno fértil del que nazca el bien común de todas las naciones "..
Si la pasada semana comentábamos el documento, el primero de León XIV, "DILEXI TE", vemos que con este mensaje, el Papa se reafirma en todo lo apuntado en la Exhortación Apostólica, ya "que el mundo no puede seguir asistiendo a espectáculos tan macabros como los que están en curso en numerosas regiones de la tierra. Hay que darlos por zanjados cuanto antes".
Aquellos que apuntaban, al inicio del Pontificado de León XIV, que este ".Papa iba a tomar caminos diferentes a los de FRANCISCO", se comprueba ahora su equivocación, ya que sigue al pie de la letra lo dicho por su antecesor, cuando ha recordado que "673 millones de personas en el mundo se van a la cama sin comer".
Unas palabras que han sido escuchadas por decenas de dirigentes del mundo, entre ellos, la Reina de España, Leticia, invitada al evento. Seguro que todos ellos han tomado buena nota, de esta primera visita del Papa fuera de los muros vaticanos para hablar de este "panorama mundial desolador".