AL AIRE LIBRE

ALGUNOS ECHARON DE MENOS UNA ORACIÓN

Luis María ANSON | Jueves 30 de octubre de 2025
Son incontables los españoles que se han quedado estupefactos de que en el acto...

Son incontables los españoles que se han quedado estupefactos de que en el acto conmemorativo del primer aniversario de la gota fría, es decir, de la dana, no hubiera un solo eclesiástico que rezara una oración. A pesar de la invasión islámica, a pesar del acoso del Gobierno frentepopulista, España es un país de mayoría católica en el que la muerte y los aniversarios de la muerte se acompañan con rezos.

El funeral de Estado resultó excelente por su sobriedad, su prudencia, su justicia y la presencia de los Reyes, Felipe VI y Doña Letizia. Todo transcurrió entre el dolor, la sobriedad y la discreción. Resulta necesario elogiar a los que organizaron el acto por su buen sentido, la concordia y la contenida aflicción. No hay que regatear elogios al éxito de un funeral de Estado que significaba la solidaridad del pueblo español con los que sufrieron las consecuencias del temporal desbocado.

Pero en España, a lo largo de los siglos, los funerales se han acompañado siempre de la presencia eclesiástica, de la expresión religiosa y de las creencias tradicionales. Se puede ser laico y respetar a los creyentes religiosos. Se puede ser religioso y respetar a los laicos. En eso consiste la convivencia. Y que en el funeral de Estado por las víctimas de la dana se hubiera rezado una oración por aquellos que están cercanos al cristianismo habría completado una manifestación lejos de todo sectarismo.

Se trata solo de una opinión. Seguramente son millones las españolas, los españoles que la comparten. Respeto, en fin, al laicismo, pero respeto también a las creencias de un pueblo que ha esparcido el catolicismo por medio mundo y con él la defensa de los derechos humanos y de una tradición enraizada en los pueblos de toda Europa.