Varias informaciones publicadas este viernes apuntan a que EE.UU. está aumentando aún más su despliegue militar en el Caribe o que incluso planea ya ataques contra objetivos en Venezuela, por lo que crece el temor a una ofensiva de Washington contra el Gobierno de Maduro pese a que el propio Donald Trump negara esa posibilidad. Según periodistas especializados en defensa, EE.UU. pasará a tener en la zona en unos días ocho buques de guerra, tres buques anfibios y un submarino on un total de trece efectivos navales, su mayor despliegue desde la primera Guerra del Golfo (1990-1991), según un estudio del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Un paso más allá fueron las informaciones de los diarios Miami Herald y The Wall Street Journal, que aseguraron, citando fuentes cercanas al Gobierno Trump, que Estados Unidos se prepara para bombardear en cualquier momento instalaciones militares dentro de Venezuela. Maduro ha denunciado en repetidas ocasiones que Washington quiere expulsarlo del poder y ha llamado a la parte estadounidense a renunciar a planes militares con respecto a Venezuela.
Las defensas antiaéreas rusas derribaron anoche 168 drones ucranianos, la mayoría de ellos sobre las aguas del mar Negro y en la región sureña de Krasnodar, informó hoy el Ministerio de Defensa del país. Según el parte castrense, en Krasnodar fueron neutralizados 32 aparatos enemigos y otros 28 en la anexionada región de Crimea. Sobre la región de Briansk, colindante con Ucrania, fueron destruidos una veintena de drones, agregaron en Defensa. Mientras, 39 aparatos no tripulados fueron destruidos sobre las aguas del mar Negro.
El exministro de Defensa y secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, ha admitido que últimamente el número de ataques de drones ucranianos se ha incrementado de manera considerable. "Si hace dos años hablábamos de unidades, luego fueron decenas y ahora hablamos de cientos", dijo el alto cargo ruso, pero recalcó que solo uno de cada cien drones ucranianos alcanza objetivos en el territorio ruso. Los ataques ucranianos con drones se intensificaron después de que la semana pasada se cancelara la cumbre de Budapest entre los presidentes ruso, Vladímir Putin, y estadounidense, Donald Trump, tras lo que éste adoptó las primeras sanciones contra Moscú de su segundo mandato.
La Fuerza Aérea ucraniana registró la noche pasada ataques enemigos con dos misiles balísticos Iskander-M y con 79 drones, de los cuales fueron neutralizados 67, mientras las autoridades informaron de seis civiles muertos. Los drones, entre ellos una cincuentena de drones kamikaze Shahed, aunque también había entre ellos aparatos no tripulados de ataque de tipo Gerbera, despegaron de las regiones rusas de Kursk, Milérovo, Oriol y Primorsko-Ajtarsk, de acuerdo con el parte de la Fuerza Aérea.
Según datos preliminares, las defensas aéreas lograron derribar o neutralizar 67 drones en el norte, sur y este del territorio ucraniano. "Se registró el impacto de un misil balístico y de 12 drones de ataque en seis emplazamientos, así como la caída de fragmentos (de proyectiles) derribados en dos emplazamientos", concluyó la Fuerza Aérea. Por su parte, la Fiscalía General del Estado informó en su canal de Telegram de que un total de seis civiles, entre ellos dos niños, han muerto por los ataques contra las regiones de Dnipropetrovsk (centro) y Odesa (sur).
En la región de Dnipropetrovsk, un misil y un dron golpearon una infraestructura civil en la localidad de Pishchanski a última hora del sábado. "El ataque mató a cuatro personas, incluidos dos niños de 11 y 14 años. Siete personas más fueron heridas", declaró la Fiscalía. En la región de Odesa, de madrugada, un ataque con drones provocó el incendio de cinco camiones que estaban estacionados en un aparcamiento al aire libre en Izmail, en la frontera con Rumanía. "Dos civiles murieron y otros tres fueron heridos", afirmó la Fiscalía, que denunció los ataques como "otro crimen de guerra contra civiles cometido por las fuerzas armadas de la Federación Rusa".