La citada maniobra técnica se ha realizado durante varias horas utilizando un dique flotante y ha comprendido distintos trabajos y comprobaciones que garantizaron la seguridad de la operación, tanto en el interior como en el exterior del submarino.
Las próximas pruebas de puerto permitirán verificar el funcionamiento de todos los sistemas, incluyendo hitos de seguridad como el embarque de gasoil, la carga de la batería y la prueba de propulsión sobre amarras.
Tras completar esta fase, se llevarán a cabo las pruebas de mar, que abarcan navegación e inmersión, con el objetivo de preparar la entrega del submarino a la Armada.
El programa S-80, que contempla la construcción de cuatro submarinos convencionales de última generación, sitúa a España entre los pocos países capaces de diseñar y fabricar sus propios submarinos, y posiciona a Navantia como Autoridad Técnica de Diseño, añade la fuente.
Este programa genera un impacto económico medio anual de 210 millones de euros en el PIB y mantiene alrededor de 5.000 empleos, entre directos, indirectos e inducidos por la actividad y las rentas generadas.