Editorial

Techo de gasto: el Estado nunca ha ingresado tanto pero la deuda sigue batiendo récords

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 19 de noviembre de 2025

El Gobierno se prepara para dar la batalla del techo de gasto en el Congreso de los Diputados, con una subida del 8,5%, hasta los 216.177 millones de euros, una cifra que busca “seducir” a sus socios: Junts, ERC, Bildu, PNV, Podemos y la miríada de partidos que se esconden en Sumar están llamados a votar unas cuentas que prometen suculentos privilegios para todos los que se mantengan en la órbita sanchista.

Este incremento es posible gracias a una recaudación nunca vista, que pulveriza todos los récords: el Gobierno prevé que el Estado recaudará más de 350.000 millones el próximo año, una cifra plausible, si se tiene en cuenta que los ingresos están disparados, y sigue aumentando a ritmo de dos dígitos cada año.

Con la economía en un ciclo expansivo y el viento favorable de los fondos europeos, el Gobierno se ha propuesto esquilmar a las familias y a las empresas para sostener una Administración fastuosa, enfermada de gigantismo, en la que abrevan los partidos gubernamentales y sus allegados, pero que cada vez ofrece peores servicios para los ciudadanos.

Tal y como ha resumido la portavoz de Junts en el Congreso, que tiene la última palabra sobre la aprobación de este techo de gasto, “cada día están recaudando más dinero, pero cada día la gente vive peor”.

Este generoso techo de gasto que pretende encauzar un Presupuesto no menos abultado y dadivoso contrasta con la publicación de un nuevo récord de deuda pública de las Administraciones Públicas. El endeudamiento público de España creció un 4,5% interanual, hasta alcanzar los 1,71 billones de euros.

Es evidente que el sector público español adolece de profundos desequilibrios, con un déficit estructural enquistado año tras año en las cuentas reales, cada día más alejadas del último presupuesto que otro Gobierno de Sánchez aprobó en 2022.

Un Ejecutivo responsable debería embridar el gasto y corregir los desequilibrios en este ciclo económico. Si con una recaudación récord no son capaces de poner a España en superávit, el vértigo llegará tarde o temprano, a poco que soplen vientos de cambio en la economía. Poco le deben importar estas cosas al inquilino de La Moncloa, empeñado en mantenerse en el poder a cualquier coste.

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