La obra, adaptada por Aurora Parrilla, relata la historia de Gabriela, una joven maestra inspirada en la propia vivencia de la madre de Aldecoa que recorre la España rural y Guinea entre 1925 y 1936 durante la dictadura de Primo de Rivera, la República y el estallido de la Guerra Civil para llevar la educación a las zonas más aisladas.
De esta forma, la narración muestra a una hija que busca y rescata "la historia de su madre, pero también la de un país", ha señalado Alarcón en la rueda de prensa.
En la presentación, que ha reunido a las responsables de la obra y a la mayoría del elenco, la directora ha indicado que han abordado la propuesta desde una mirada "más personal que documental" que les ha permitido jugar con el recuerdo y las imágenes. "Si hubiéramos trabajado más desde la memoria histórica, nos habría llevado por otro camino", ha puntualizado.
El espectáculo, que se estrena este viernes en el Teatro Valle-Inclán y podrá verse hasta el 11 de enero, se articula como un juego de miradas: "la mirada de Josefina hacia Gabriela, la mirada de Gabriela hacia su entorno y nuestra mirada como público que va completando y participando de la creación de cada recuerdo", ha explicado Alarcón.
Parrilla por su parte ha resaltado que en la adaptación ha tenido muy en cuenta a los personajes secundarios "que tienen sus propios conflictos, su identidad y sus pequeñas tramas" para reflejar el "mosaico de realidades" que existieron en este periodo histórico.
"Había tantas 'españas' como personas vivían en ese momento", ha expresado la responsable de la adaptación, por lo que este enfoque permite "que sea el espectador el que decida con quién se siente identificado" entre los personajes representados por Esther Isla, Thomas J. King, Andrés Picazo, María Ramos, Julia Rubio, Víctor Sainz, Ainhoa Santamaría, Fernando Soto, Alfonso Torregrosa, Pablo Vázquez y Manuela Velasco.
La obra, estructurada en cuatro actos, un prólogo y un epílogo, plasma la variedad de mundos que aparecen en la novela mediante una escenografía diáfana consistente en un aula cuyos elementos se van moviendo para la creación de los distintos ambientes, algo que da "mucha posibilidad de juego al espectador", como ha apuntado la directora.
La versión teatral innova al incorporar a la propia Josefina Aldecoa como personaje, interpretada por Manuela Velasco, que además estudió en el centro fundado por la escritora, el Colegio Estilo, donde la conoció; y a la que participar en la obra le ha hecho revivir muchos recuerdos de su propia experiencia en el colegio.
La actriz ha compartido su aprecio a la figura de los maestros, que inculcan "la curiosidad, el deseo de saber, de pensar, de cuestionar, de ser libres"; así como su ilusión por transmitir el legado de Aldecoa, fallecida en 2011, a quien desearía poder hacerle "muchísimas preguntas" ahora.
La actriz que interpreta a Gabriela, Julia Rubio, también ha asegurado sentirse "muy afortunada" de poder dar vida a este personaje y ha destacado la importancia de hacer obras que nos recuerden "ese papel fundamental que tienen los maestros" en la sociedad.
Este mecanismo dramatúrgico mediante el que Josefina habla con su madre genera un diálogo "no solo generacional, sino también entre épocas", ha afirmado Parrilla, quien propone que, si Josefina recoge el testigo de su madre, "se nos invite como espectadores a recoger o no el testigo de Josefina".
La directora asociada Laura Ortega ha resaltado las múltiples capas de lectura que ofrece la obra en este ejercicio de "reconstrucción teatral" colectiva, convirtiendo "el teatro en un aula y el aula en un teatro".