AL AIRE LIBRE

LA CAÍDA DE MADURO GOLPEARÍA A SÁNCHEZ

Luis María ANSON | Martes 25 de noviembre de 2025
Creen los analistas internacionales más prestigiosos que el desmonte de Maduro...

Creen los analistas internacionales más prestigiosos que el desmonte de Maduro en Venezuela está muy cerca. Bien con la fórmula Noriega, bien con la fuga del propio Maduro a un país extranjero, el presidente que perdió las últimas elecciones en la nación hispanoamericana tiene los días contados. El despliegue militar de la primera potencia del mundo no se puede quedar en agua de borrajas. Descabalgado Maduro, Venezuela recuperará la transparencia democrática y eso supondrá la victoria de la verdadera líder venezolana y la derrota internacional de Pedro Sánchez, que ha jugado hasta la náusea la carta de Maduro.

Espejo del Frente Popular español, el Gobierno sanchista, aunque no de forma unánime, está con China, con Venezuela y con Cuba. La Constitución española de 1978, que estableció la democracia pluralista plena, es solo una atadura que Pedro Sánchez parece dispuesto a quebrar. Le queda poco tiempo y puede que no se atreva a rematar la operación. Isabel Díaz Ayuso ha anticipado la posibilidad de alguna decisión desquiciada del sanchismo. Pero nadie, o casi nadie, sabe lo que se está cociendo tras los muros del palacio de la Moncloa. El coletazo final de Pedro Sánchez podría zarandear el orden constitucional de España. Y son muchos los que desde diversas instancias políticas, incluso los socialdemócratas del PSOE, permanecen inquietos y alarmados. La solución razonada a la actual crisis no puede estar más clara: elecciones generales y que el pueblo decida. Elecciones generales, eso sí, con el control del censo manipulado y la liquidación de otras jugarretas electorales que es necesario denunciar y desmontar.

La incertidumbre paraliza desde hace meses el normal desarrollo de la vida política española. Pedro Sánchez es demasiado hábil para creer que no intentará alguna fórmula, más o menos desquiciada, que le permita permanecer en la silla curul del palacio de la Moncloa.