Serio y contundente, el Ourense no se arrugó ante el Girona, que naufragó en O Couto. La intensidad y presión del equipo gallego empequeñecieron a su rival, que encajó el primer golpe al minuto de juego. Los azules explotaron una acción de estrategia tras un saque de esquina para adelantarse con un cabezazo de Álvaro Yuste. Al equipo de Míchel pareció costarle adaptarse al estado del césped, muy castigado por las lluvias de los últimos días. Era incapaz de imprimirle velocidad a su juego, aunque eso no impidió que Joel Roca tuviese una inmejorable oportunidad para igualar. Su remate se marchó fuera por pocos centímetros.
Los minutos pasaban y el Girona apenas generaba peligro. Pero un infantil penalti cometido por Yuste sobre Roca dio aire a los visitantes sobrepasado el ecuador del primer tiempo. Alberto Sánchez detuvo el lanzamiento de Yáser Asprilla, pero Abel Ruiz, más rápido que los jugadores ourensanistas, recogió el rechace y cedió el balón para que el joven delantero colombiano no fallase. Poco más sucedió en el primer tiempo. Amin Abaradan probó a Gazzaniga con un disparo abajo que sacó el guardameta argentino y Vanat, que había entrado en el campo en el minuto 32 por la lesión de Abel Ruiz, buscó el gol de la remontada con un remate que se fue a la red lateral.
La puesta en escena del Ourense en el segundo acto fue inmejorable. Le quitó la pelota al Girona y empezó dominar, sin miedo al desgaste físico, y en el minuto 63 obtuvo el premio a su ambición. Yuste recuperó en campo rival y abrió para Aranzabe, que sacó un potente remate cruzado que Gazzaniga sacó con un pie. El rechace le cayó a Omar, que, apenas seis minutos después de entrar en el campo, volvió a adelantar a su equipo. Michel movió ficha tras el 2-1. Tsygankov, Gibert e Iván Martín entraron en escena. Pero fue su rival el que rozó el tercero con un disparo de Guerrero que se marchó ligeramente cruzado. El Girona estaba sin respuesta y el Ourense continuaba coleccionando ocasiones. Omar rozó el doblete con un tiro desde la frontal.
Los cambios dieron otro aire al Girona, que en los últimos minutos se volcó. Tras un saque de esquina, Gibert no acertó a rematar un balón que se paseó por el área y en la última jugada Tsygankov no pudo evitar que el Ourense alargase su idilio con la Copa. Su lanzamiento de falta lateral se estrelló en el larguero.