Rebeca Torró, ha comparecido, ella sola, en calidad de secretaria de Organización del PSOE, para tratar de apagar el incendio por las denuncias contra Paco Salazar que se encontraban en paradero desconocido hasta que eldiario.es publicó la gravedad de las mismas.
En un argumento que recuerda al del fiscal genera del Estado, Álvaro García Ortiz, ha manifestado que el sistema informático del buzón de denuncias del PSOE oculta las denuncias pasado un tiempo para respetar la intimidad de las denunciantes. Lo ha llamado por su nombre técnico: "Ofuscación".
El PSOE ha concluido el expediente abierto al exasesor de Moncloa Paco Salazar tras las denuncias de acoso sexual presentadas por dos militantes y ha confirmado que su conducta supone "una falta muy grave" prevista en los estatutos federales, contraria al Código ético y de conducta del partido, lo que impedirá su regreso automático como militante si lo solicita.
En el caso de Antonio Hernández, que fue la mano derecha de Salazar en Moncloa, el partido ha decidido abrirle un expediente informativo como "posible conocedor" del comportamiento de su superior y por no haber actuado, con el fin de recabar información y esclarecer los presuntos hechos.
Tras haber finalizado la investigación, el partido ha decidido reforzar el órgano antiacoso dotándolo con más apoyo jurídico.
Realizarán campañas de sensibilización en toda la organización, la militancia, cargos públicos y orgánicos y consultarán a los gabinetes jurídicos cómo es posible mejorar el protocolo para lograr una mejor comunicación y tratamiento de las denuncias anónimas.
"No vamos a escatimar en recursos", ha enfatizado Torró, quien ha hecho hincapié en que el PSOE va a ser "implacable" en el ámbito orgánico ante estos comportamientos e "incansable" para seguir poniendo en pie mecanismos que acaben "con esta terrible realidad" que, ha dicho, otros partidos "niegan asumir".
Ha remarcado que lo vivido en el PSOE estos días con las denuncias a varios cargos del partido por acoso sexual, donde también se encuentran el exlíder de la formación en Torremolinos (Málaga) Antonio Navarro y el expresidente de la Diputación de Lugo José Tomé -además de la renuncia del senador Javier Izquierdo por el momento sin una denuncia en su contra, según el partido- marcan "un antes y un después".
Ha negado que ella o cualquier persona del partido haya tratado de "tapar o encubrir" ninguno de los casos y ha remarcado que los comportamientos machistas son "incompatibles" con ser socialista.
A su vez, ha subrayado que quien crea que esta realidad solo afecta al PSOE, "no ha entendido nada" y hace "un flaco favor a la sociedad".
Por otro lado, ha asumido las críticas a la dirección del partido, pero ha confiado en que los militantes son conscientes del trabajo hecho por el PSOE, y sobre todo las mujeres socialistas, a favor de la igualdad de género.