Sociedad

Cómo transitar el duelo en Navidad: "Son semanas sintiendo la presión del entorno para estar bien"

Marta Gutiérrez hablando con Ana García Jorodovich (Foto: Fundación La Caixa).

FUNDACIÓN "LA CAIXA"

E.I. | Martes 16 de diciembre de 2025
El programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación ”la Caixa” impulsa los encuentros «Es Navidad y hay una silla vacía», espacios donde se comparten experiencias y recomendaciones para vivir estas fechas.

Las emociones del duelo —tristeza, rabia, miedo, nostalgia, soledad— no cambian en Navidad, pero sí se intensifican. "No es solo un día señalado, son semanas enteras sintiendo la presión del entorno para estar bien", explica Marta Gutiérrez, psicóloga experta en duelo del equipo de atención psicosocial (EAPS) Mutuam del programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación ”la Caixa”.

Marta Gutiérrez y su compañera Elisa Sanz, también psicóloga del programa, conducen las charlas en Barcelona. En estos encuentros, que se celebran en distintos puntos del territorio español, se ofrecen recomendaciones de gestión emocional y, sobre todo, se crea un espacio donde las personas asistentes pueden compartir emociones y reflexiones, y sentirse escuchadas, identificadas y comprendidas, lo cual rompe la idea de que el duelo debe vivirse en silencio y en soledad.

Vaivén emocional

Una de las principales preocupaciones de quienes están en duelo durante estas fiestas es "el miedo a desmoronarse y no saber si podrán gestionar el cúmulo de emociones", explica Sanz. "Muchos intentan proteger a los demás de sus sentimientos de duelo por no querer fastidiarlos, pero también por no mostrar su propia vulnerabilidad", añade.

Ese intento de "cuidar" al entorno para no sumar peso al dolor compartido hace que muchas personas se cierren y eviten expresar lo que sienten, dificultando así justamente la conexión que necesitan para afrontar esa etapa. "La experiencia nos dice que cuando las personas comparten y reconocen su dolor ese peso interior se aligera mucho", añade Gutiérrez.

El duelo atraviesa a todas las generaciones y eso incluye también a los niños y las personas mayores. En el caso de los más pequeños, las psicólogas insisten en que «sobre todo, debemos dejarles ser y actuar como niños", aunque su aparente montaña rusa emocional pueda desconcertar a los adultos. "Ellos pueden estar muy tristes y en dos minutos estar jugando contentos. Y es importante respetar esa oscilación porque es una herramienta que tienen", apunta la psicóloga.

También aconsejan no excluirlos de las decisiones sobre cómo se van a vivir estas fechas. Ayuda adaptar el lenguaje a su edad y, especialmente, que los adultos nombren sus propias emociones para facilitar que los niños identifiquen más fácilmente las suyas y las expresen.

Con las personas mayores, la prioridad es no decidir por ellos y preguntarles directamente cómo quieren pasar las fiestas dejando a un lado la imposición social de estar juntos en Navidad. "Cuando están pasando un mal momento hay veces que necesitarán estar solos y es importante que lo comprendamos y lo respetemos, pero haciéndoles saber que estamos disponibles por si cambian de opinión o nos necesitan", afirma Gutiérrez.

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