Como ya es habitual en las sesiones de control al Gobierno, en su reciente comparecencia en Moncloa, Pedro Sánchez no respondió a las preguntas más incómodas. Cuando le reprocharon que no dimitiera a pesar de los casos de corrupción que acechan al Gobierno, al igual que él exigió a Rajoy, el presidente se fue por las ramas y negó que el PSOE se financiara ilegalmente, algo que nadie había planteado. La pregunta era sobre la corrupción del Gobierno, no del partido.
Una respuesta que levantó las sospechas por aquello de “excusatio non petita, accusatio manifiesta”. Y es que, Ismael Moreno, el juez de la Audiencia Nacional que lleva el caso Koldo, acababa de requerir a Ferraz que enviara toda la documentación sobre los pagos en metálico del partido, entre los que se encuentran los que cobró el propio Pedro Sánchez, como en su día reconoció.
El magistrado decidió en noviembre abrir una pieza separada para investigar esos pagos en efectivo. Lo hizo a instancias del magistrado del Tribunal Supremo que también instruye la causa, ante la sospecha de que el exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García pudieron aprovechar la falta de controles en el PSOE a la hora de devolver gastos anticipados para blanquear el dinero obtenido de sus presuntas actividades ilegales. L a Fiscalía Anticorrupción apuntó a un posible delito de desfalco, entre “otras irregularidades”.
La Justicia, pues, está investigando la posible financiación irregular del PSOE. Y, sin duda, supondría el final político de Pedro Sánchez en el caso de que el Partido Socialista fuera condenado. De ahí, la preocupación del presidente del Gobierno que aprovechó la pregunta para adelantarse a la investigación de la Audiencia Nacional mientras repetía sus clásicos reproches al “fango y los bulos de la derecha mediática y judicial”.
Y así, este martes, 21 días después de que el juez solicitara al PSOE todos los pagos en efectivo entre 2017 y 2024, el partido ha entregado la documentación. Eso sí, ha solicitado que esta parte de la investigación sea declarada secreta ante su "honda preocupación" de que trascienda información sensible sobre su funcionamiento interno, lo que también se antoja sospechoso. Pero mientras Ismael Moreno investiga la presunta financiación irregular del PSOE, Pedro Sánchez a punto de escaparse a “su” palacio de La Mareta en Lanzarote para “reflexionar. Quién sabe si se trata de sus últimas vacaciones gratis total.