La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, lo ha dicho así en una rueda de prensa ante las insistentes preguntas sobre el choque del partido con Revuelta, acusada de desviar dinero recaudado para los damnificados por la dana.
Varios audios filtrados, a los que ha tenido acceso TVE, indicarían que la cúpula de Vox estaba al tanto de las irregularidades contables de la organización juvenil y que trazaron un plan para tomar el control y que no les salpicara. Se tratarían de unas conversaciones fechadas el 17 de octubre entre Montse Lluís, secretaria general adjunta de Vox, y Gasca, uno de los líderes de Revuelta. "Nosotros vamos a denunciar si se nos priva de poder defendernos [...] Tenemos que adelantarnos antes de que salga un titular de que Vox está metido en esto", se oye decir a Lluís.
Fuentes de la dirección del partido han defendido que Vox ha actuado en todo momento con "buena fe" y que en sus conversaciones con los dirigentes de Revuelta siempre trataron de ayudarles ante la posibilidad de que la organización no tuviera regularizada su actividad y su funcionamiento. Han incidido en que Vox no ha tenido acceso a las cuentas de la asociación, pese a que pidió que se las mostrasen, por lo que desconoce si se han cometido o no irregularidades.
Ante la falta de transparencia de los dirigentes de Revuelta, con los que el partido sí mantiene o ha mantenido relación laboral, optó por poner la situación en conocimiento de la Autoridad Independiente de Protección del Informante.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha afirmado, por su parte, que son un partido "limpio" que "demuestra y exige transparencia", ante "un interés" de PP y PSOE, a través de sus "terminales mediáticas", por "involucrarlo" con la organización juvenil Revuelta para sembrar la duda y desviar la atención de la "corrupción" de estos partidos.
En declaraciones a los medios en Casares de las Hurdes (Cáceres) en el marco de la campaña electoral de las autonómicas extremeñas, ha indicado que no entiende el problema de que Vox exija transparencia "con claridad y contundencia", y que cuando no la haya obtenido lo que haya hecho sea "denunciarlo ante la autoridad competente".
Ha defendido que Vox es un partido "ejemplar" que "va a seguir combatiendo la corrupción y demostrando transparencia" pese a "la típica estrategia del ventilador" de sus adversarios políticos, de "aquellos que están corrompidos", de "desalentar a la población e intentar "hacer creer que todos somos iguales" cuando no es así.