La persona más influyente en el actual líder de la ATP, que a sus 22 años tiene 24 títulos, incluidos seis Grand Slam, no desveló el motivo de no renovar el contrato de Ferrero, que ha recibido el premio al mejor entrenador del año en la ATP. Sin embargo, sí dejó caer alguna crítica a cómo se ha tomado la decisión de no seguir con la colaboración deportiva.
Juan Carlos Ferrero reconoció en una entrevista, en el diario Marca, sentirse "dolido" por la ruptura. "Es verdad que cuando se acaba un año se tienen que ver ciertas cosas a nivel de contratos y como en todo contrato nuevo, de cara a lo que es el año siguiente, había ciertas cosas en las que no estábamos de acuerdo", expuso antes de declarar que "desde el entorno de Carlos piensan en lo mejor para él y yo desde el mío en lo mejor para mí". Y añadió lo siguiente: "Ha habido ciertos temas en los que no hemos estado de acuerdo las dos partes. Puede ser que se hubieran podido salvar si nos hubiéramos sentado a hablar, pero al final no nos hemos sentado y hemos decidido no seguir. Esto es realmente lo que ha pasado".
Asimismo, el entrenador confesó que siente con una "sensación de tranquilidad y de haber hecho los deberes", y desveló que no cierra la puerta para volver a trabajar en un futuro con el murciano, del que dice que tiene "posibilidades de ser el mejor tenista de la historia".
Por tanto, una semana después de anunciarse la ruptura profesional entre tenista y técnico, Ferrero deslizó que la culpa de la separación laboral le corresponde al "entorno de Carlos" y el padre del tenista, preguntado por esta aseveración, declinó hacer más declaraciones.