Difícil saber si el relato lo está perdiendo Alberto Núñez Feijóo, enrocado por los agradaores gallegos. Según ellos, el presidente popular avanza por el camino de las elecciones generales como un misil por el espacio. O por el contrario, se trata de una operación en la que Pedro Sánchez juega sus cartas ocultas con posibilidad de dar la gran sorpresa.
“Memoria democrática” anuncia de forma muy precisa que “el Gobierno ya ha nacionalizado a medio millón de “nietos del exilio”, más votantes de los que obtuvo ERC en los últimos comicios generales (2023). Los independentistas catalanes de este grupo se alzaron con 466.020 papeletas.
Completa su informe “Memoria democrática” confirmando que los hijos y nietos de exiliados suponen una cifra espectacular por encima de los dos millones. No cabe duda de que nos encontramos ante un factor de alta extorsión electoral que Feijóo debe considerar porque las sorpresas a última hora pueden resultar insalvables.
Hace ya muchas semanas que se conocen estos datos. Si se confirmaran los nuevos españoles con pleno derecho a voto, tal vez no sean tan disparatados los pronósticos de Tezanos. Pedro Sánchez sabe que su camino personal a recorrer tras las elecciones generales significa abandonar la poltrona presidencial para instalarse en el banquillo de los acusados en el Tribunal Supremo. Y está tomando todas las medidas necesarias para evitar que se cumpla el amargo destino que la Historia le tiene preparado.