Fuentes del entorno del presidente francés, Emmanuel Macron, reaccionaron este martes a la polémica sobre ese supuesto ataque en la noche del domingo al lunes contra una residencia en la región de Nóvgorod, que, según el Kremlin, tuvo un carácter "masivo" y se llevó a cabo con drones. Estas mismas fuentes francesas precisaron que no habían reaccionado antes porque necesitaban hacer verificaciones.
Una vez realizadas esas comprobaciones, criticaron que las autoridades rusas "digan una cosa y lo contrario sobre lo que realmente ocurrió", en particular sobre el número de vectores del ataque y las regiones que estaban en el objetivo. Además, insistieron en que "no hay ninguna prueba sólida que venga a corroborar las graves acusaciones de las autoridades rusas", después de haberlo contrastado con los aliados de París.
"Cuando se emiten acusaciones graves como estas, los hechos y su verificación tienen una gran importancia", subrayaron las fuentes. Sobre todo, recalcaron que lo que sí es "bien real" y está "documentado" son las ofensivas rusas en Ucrania y "las víctimas civiles en Ucrania".
A ese respecto, señalaron que desde el comienzo de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022, han muerto 15.000 civiles ucranianos y que durante 2025 la tasa de civiles víctimas de los bombardeos rusos ha aumentado en un 25 % respecto a 2024.
El entorno de Macron se esforzó en señalar que mientras "Ucrania y sus socios se han comprometido en un camino de paz, Rusia opta por proseguir e intensificar su guerra contra Ucrania". Y, a su parecer, eso es "un acto de desafío contra la agenda de paz del presidente (Donald) Trump".