A pesar del día de los Reyes Magos, este artículo de Luis María Anson, publicado en el diario La Razón, fue ampliamente reproducido y comentado en las redes sociales. Para conocimiento de los lectores de El Imparcial, lo reproducimos a continuación.
Pedro Sánchez ha puesto en orden de combate a sus alfiles políticos y mediáticos para condicionar la decisión europea en favor de la amnistía. El cerco sanchista al TJUE no cesa. El PP, en cambio, languidece en la defensa del informe de la Comisión Europea. Juristas de máxima solvencia coinciden en considerar que la amnistía no cabe en el ordenamiento jurídico actual de España. Pero, teniendo en cuenta que el debate está articulado y agitado, no quiero embestir la muleta con la que Pedro Sánchez ha citado al toro opositor.
Porque el problema no se centra en si a la amnistía le ampara o no el ordenamiento jurídico español. La realidad es que la ley de Amnistía no se puso en marcha para superar la situación de Cataluña. Pedro Sánchez acudió al do ut des y propuso a los dos partidos separatistas catalanes, ERC, de extrema izquierda, y Junts, de centro derecha: “Yo os doy una ley de Amnistía y, a cambio, vosotros me entregáis vuestros votos en el Congreso de los Diputados. En primer lugar, los necesito para la investidura y, en segundo lugar, para disponer de una mayoría parlamentaria que me permita superar los compromisos legislativos”.
La indecencia política ha funcionado hasta que Carlos Puigdemont, el prófugo golpista, se hartó de padecer exilio y de que Sánchez no cumpliera con su promesa de amnistiarle. Se produjo la fractura y Junts ha negado a Sánchez sus siete escaños, sin los cuales el presidente del Gobierno pierde la mayoría parlamentaria.
No sé cómo se analizará en Europa la amnistía española. Me temo que Pedro Sánchez le gane una vez más el relato a Alberto Núñez Feijóo. El sanchismo ha desplegado su ejército de alfiles políticos y mediáticos en Europa. Carecemos de noticias que avalen una reacción de Feijóo en sentido contrario.
Ah, no olvidemos la incidencia de la captura del dictador Maduro. Podrían revelarse secretos incómodos para Zapatero, Sánchez y otros personajes. En el entorno de ambos presidentes se asegura que están muy nerviosos. “No es verdad lo que afirmas, amigo Anson -me dijo ayer un peso pesado histórico del socialismo-. No están nerviosos, están aterrados”.