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Supercopa. Un Real Madrid paupérrimo consigue tumbar al Atlético y habrá Clásico en la final

(Foto: EFE).

SEMIFINAL

Diego García | Jueves 08 de enero de 2026
Fede Valverde y Rodrygo rescatan a Xabi Alonso (1-2). El equipo de Simeone se estrelló en Courtois. Horrible Vinicius y gran Marcos Llorente.

El Real Madrid se clasificó este jueves para la final de la Supercopa de España tras ganar al Atlético en su semifinal. Todo esto es cierto, tanto como que si los merengues no hubieran sobrevivido in extremis a su pobre rendimiento, Xabi Alonso podría aterrizar de vuelta a la capital española en el paro. Porque los merengues compitieron peor que nunca, con un estilo antagónico al que usó el técnico tolosarra para ganar la Bundesliga y con Vinicius injustificable a estas alturas. Fueron muy inferiores a los colchoneros, concedieron 22 remates (Thibaut Courtois les salvó con seis paradas) y sólo la puntería les llevó a resistir para llegar a la orilla y aplazar el juicio final... que puede tener lugar este domingo, con el Barcelona como verdugo.

Jugar ante Diego Pablo Simeone se ha convertido en una tradicional visita al dentista para todos los entrenadores madridistas. Ni Jose Mourinho, Carlo Ancelotti o Zinedine Zidane lograron domar a los colchoneros y al estratega vasco le tocó enfrentar ese desafío en la cuerda floja y sin Kylian Mbappé. El astro francés no viajó a Arabia Saudí porque sigue recuperándose del esguince de rodilla padecido y con él se quedaron en casa el 50% de los goles anotados por su equipo en este curso. No está teniendo suerte el entrenador español con las lesiones en este momento de máxima tensión y aún así, hay que reconocérselo, está consiguiendo salir adelante. Desde que cayó contra el Manchester City ha encadenado cinco triunfos seguidos. Victorias pírricas o que no enamoran, pero victorias al fin y al cabo. Y como defendió en la previa de esta fecha, el objetivo es ganar. Nada más.

Un golazo para empezar

Se aferró al once que venía de golear al Betis, con un doble pivote musculoso, cuatro atacantes por delante y con Fede Valverde en el lateral diestro (improvisado, por más que se repita). Y la fortuna que tan esquiva le está siendo le guiñó el ojo con un gol tempranero y facilitado por un error grosero de Jan Oblak. Jude Bellingham había provocado una falta centrada y a media distancia, el portero esloveno colocó muy mal la barrera y el capitán uruguayo coló un cañonazo que constituyó el 0-1 en el minuto y 17 segundos de encuentro. El latigazo, que viajó a más de 100 kilómetros por hora, significó el primer tanto del 'Halcón' en esta temporada y dio un respiro al necesitado club de Chamartín a las primeras de cambio. Pero a este Madrid no le sobra la calma, por eso pasaron de inmediato a defender esa ventaja inesperada. Se encerraron en su campo, esperando para robar y contragolpear. Mas como sus creativos fueron en esta jornada Aurelien Tchouaméni y Edudardo Camavinga (dos obreros de brocha gorda), les faltó un océano de fútbol y acabaron amontonando pérdidas y pelotazos para que Gonzalo García peleara por bajarlos. El canterano respondió a la ramplona demanda, mas sus compañeros no acompañaron. Antes del descanso sólo inquietaron a Oblak en torno a la media hora, con un centro brillante de Bellingham (el inglés sigue creciendo) que Vinicius desperdició con todo a favor y una sensacional transición arrancada por Álvaro Carreras y finalizada por Rodrygo con un regate de seda y un remate desatinado.

Todo lo demás le perteneció a los rojiblancos, que con una presión no demasiado vibrante cortocircuitaron por completo el juego madridista. La cicatriz dejada por Toni Kroos, no subsanada por la directiva, y la indolencia de los delanteros en las labores defensivas, desembocan en una incapacidad supina del Madrid para dominar los partidos frente a rivales potentes. Esa es una realidad absoluta, tanto que Xabi Alonso cada vez amolda más su paleta a la que utilizó Ancelotti para conquistar Europa de chiripa. Así las cosas, quedaron a merced de la fluidez y el tino de los colchoneros. Pero los pupilos del 'Cholo' notarían en demasía la baja de Pablo Barrios y la aridez goleadora de Julián Álvarez. El clarividente canterano no jugó y el técnico argentino le relevó con el fortachón Conor Gallagher, un absurdo que provocó que el británico no volviera a jugar tras el intermedio; y a 'La araña' le falta la chispa y el olfato de antaño. Mantiene la inteligencia, pero la finura en la finalización se le sigue escapando (sólo ha anotado dos veces desde el ocho de noviembre).

Con esos hándicaps en la chepa, el Atlético dominaría la posesión, la iniciativa, el parámetro de la intensidad, la fabricación de llegadas y de córneres (9-1) y el ratio de toques en el área rival (duplicaron los dados por los merengues). El problema es que les costó un mundo traducir ese dominio de la escena en desequilibrio entre líneas. Simeone había apostado por Alexander Sorloth, siguiendo la táctica de los centros al área que tan buen rédito le ha dado en los derbis durante años (con especial jugo en el último, que ganaron por 5-2 en el Metropolitano) mas la fórmula derivó en 33 centros y poco peligro generado. Dañaron sobre todo por la banda que comparten Marcos Llorente y Giuliano... y que le tocó defender a Carreras en solitario debido a la ridícula dejadez de Vinicius. El brasileño no aportó casi nada en ataque (desconectado del juego, no quiso encarar a Llorente) y en defensa volvió a representar la nada más sangrante. Los pitos del Bernabéu refrendan la verdad: sólo la deficiente planificación de plantilla le permite seguir siendo titular. El Madrid arrastró esta tara y la maquilló como pudo, y de milagro salió indemne (como no le ha ocurrido en los partidos grandes jugados hasta la fecha, a excepción del Clásico). Eso sí, sufrió de lo lindo. La hiperactividad de Llorente por el costado y la conexión entre el fundamental Álex Baena y Julián les causó verdaderos estragos con el paso de los minutos.

El Madrid sobrevive a pesar de Vinicius

En el 19 Antonio Rüdiger salvó a su delegación al arrebatarle a Álvarez un mano a mano con Courtois tras un pase al espacio sublime de Baena. El central germano llegó entre alfileres y no pudo terminar el encuentro, pero rindió de sobresaliente, con varias intervenciones providenciales. El desajuste generado por 'Vini' (de actitud y síntomas preocupantes, que empiezan a recordar a la cara b de Neymar o Ronaldinho) obligó también a Camavinga y a Raúl Asencio a despejar al límite varios avances afilados de los rojiblancos, que seguían metiendo centros hacia un Sorloth desacertado. El noruego batalló bien mas marró un remate claro en el 21 y otro en el 35. Además, hizo volar a Courtois en un córner botado al primer palo -minuto 34-. Y el meta belga echó el candado también en los chuts mal intencionados de Julián y de Baena (sobre todo un punterazo del ex del Villarreal en el minuto 40) para llegar a vestuarios todavía en franquía.

Debió parecerle al Madrid suficiente, porque en la reanudación no variaron un ápice el plan. De la presión, ni hablar, y de domar el ritmo a través de la posesión, menos. Cada vez se encerraron más en torno a su tercio de cancha, aunque el desorden iría en aumento, ya que no están entrenados para limitarse a achicar y contragolpear. Bellingham, trabajador, terminaría de despedirse de la pelota por falta de alimento; la peor señal posible. Y emergió Rüdiger de nuevo para rescatarles en el 49, retrasando lo que aparentaba anunciar un naufragio letal. En cambio, lo que ocurrió es que el plan dio sus frutos. Jude pintó una transición en el 55, el soberbio Fede Valverde (le ganó el chispeante duelo defensivo a Baena) filtró un pase quirúrgico por dentro, Rodrygo controló con clase, sentó a un Robin Le Normand recién llegado con un cambio de paso atronador y batió a Oblak con jerarquía. Su renacer (tres goles y dos asistencias en los últimos seis encuentros) es el salvavidas y la mejor noticia para Xabi Alonso.

Pero, de nuevo, no hay tranquilidad para este equipo. No se la trabaja ni la merece. Tres minutos después, en el 58, Vinicius se durmió en la cobertura de Giuliano, que centró con precisión para que Sorloth cabecease a placer el 1-2 en el segundo palo. El gigante superó a Asencio por arriba, pero el canterano madridista tendría tiempo para despejar, in extremis, varias llegadas amenazantes en el área de Courtois. Quedaba media hora por delante y entraron en acción los cambios. Ambos preparadores quemaron las cinco sustituciones porque el llamativo cansancio empezaba a gobernar el guion (quizá estén pagando la disputa del Mundial de Clubes) y le salió peor la jugada al 'Cholo', que sentó a Baena de forma incomprensible. Acabó el asedio pretendido con Antoine Griezmman (desorientado en banda), los grises Johnny Cardoso y Nahuel Molina, y un Thiago Almada que sí aportó en el desenlace. Y los de Concha Espina finalizaron con Carreras y Tchouaméni de zagueros (Rüdiger y Asencio se marcharon tocados), en una oda al mal fario.

En el arreón postrero el Madrid sólo vio horizonte en otra acción filosa de Rodrygo, que encañonó sin éxito a Oblak en el 79, tras un robo alto de Camavinga. El resto del minutaje se lo pasó achicando, con Ferland Mendy y Fran García apostados en la izquierda para tratar de taponar la inundación, ya sin Vinicius en el campo. Entonces el Atlético se desesperó en su propia impotencia. Una pifia de Cardoso en un testarazo nítido -minuto 64- inauguró un rosario de oportunidades infructuosas. Las más destacadas fueron una escapada con centro de David Hancko, rematada de acrobática volea por Griezmann y despejada por Courtois -minuto 82-; un zurdazo claro perdonado por Marcos Llorente en el área -minuto 85-; otro intento cómodo del lateral (que terminó como interior) que se marchó rozando la madera -minuto 86-; la salvada de urgencia de Tchouaméni que sostuvo a sus compañeros -minuto 89-; y, finalmente, el pase maravilloso ideado por Almada en un bosque de piernas que definió mal Julián -minuto 97-. Así, del estadio King Abdullah de Yeda salió vencedor el vecino de la Castellana aunque nadie resolvió sus dudas. Unos no levantan el vuelo y les espera un Clásico con el Barça lanzado en unos días, y los otros padecen otra eliminación, con el liderato liguero a once puntos y sólo dos triunfos en sus últimos seis partidos.

Ficha técnica

1- Atlético: Oblak; Ruggeri (Nahuel Molina, min. 80), Hancko, Pubill, Marcos Llorente; Koke (Johnny Cardoso, min. 60), Conor Gallagher (Le Normand, min. 46), Álex Baena (Griezmann, min. 60), Giuliano Simeone; Julián Álvarez y Sorloth (Almada, min. 74).
2- Real Madrid: Courtois; Carreras, Rüdiger (Fran García, min. 69), Asencio (Mendy, min. 69), Fede Valverde; Tchouaméni, Camavinga (Ceballos, min. 87), Bellingham, Rodrygo (Mastantuono, min. 87); Vinicius (Arda Güler, min. 80) y Gonzalo García.
Goles: 0-1, min. 2: Fede Valverde; 0-2, min. 54: Rodrygo; 1-2, min. 59: Sorloth.
Árbitro: Mateo Busquets Ferrer. Amonestó a Vinicius (en el banquillo) y a Diego Pablo Simeone (en el banquillo).
Incidencias: partido correspondiente a la segunda semifinal de la Supercopa de España, disputado en el estadio King Abdullah Sports City (Yeda, Arabia Saudí).

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