El catarí firma una actuación magistral y los españoles continúan en el podio en coches y motos.
La duodécima y penúltima etapa del Rally Dakar 2026 dejó prácticamente visto para sentencia el triunfo en coches de Nasser Al-Attiyah. El catarí firmó una actuación magistral en los 311 kilómetros cronometrados entre Al-Henakiyah y Yanbu, un trazado variado, con arena, dunas rotas y largas pistas rápidas, en el que decidió destapar el tarro de las esencias para imponer su ley como sólo lo hacen los campeones.
Al volante del Dacia, Al-Attiyah completó la especial con un tiempo de 3:21:52, sacando a relucir un ritmo demoledor desde los primeros kilómetros. Sin la presión de tener que atacar, el líder se permitió ganar incluso cuando no lo necesitaba, metiendo 6:22 a su principal perseguidor, el español Nani Roma, y dejando el Dakar prácticamente cerrado a falta del trámite final.
Fue su segunda victoria de etapa en esta edición, pero probablemente la más simbólica, ya que decidió la carrera en un momento justo.
El catalán, escoltado por Ford con Romain Dumas ejerciendo labores tácticas, nunca pudo responder al vendaval del catarí. Roma rodó sólido, pero sin el punto necesario para inquietar al líder, y cruzó la meta octavo a 6:22, impotente ante un rival que rozó la perfección.
La diferencia en la general se amplía hasta los 15:02, una losa demasiado pesada para los escasos 105 kilómetros finales, para seguir segundo en la general.
Tras Al-Attiyah, Toby Price fue segundo a 1:25, confirmando el buen rendimiento de Toyota, mientras que Mattias Ekström volvió a firmar una de las grandes actuaciones del día. El sueco, abriendo pista, cedió sólo 1:49 y, lo que es más importante, logró desbancar a Sébastien Loeb del podio provisional. Ekström le endosó 3:24 al francés, una ventaja que le permite subir al tercer puesto de la general, aunque ambos quedan separados por apenas 0:29.
La etapa también dejó buenos registros de los hermanos Goczal y un discreto papel de Carlos Sainz, décimo a 7:45. Pero el foco estuvo en Al-Attiyah, que se queda a poco más de 100 kilómetros de conquistar su sexto Dakar y acercarse aún más a la leyenda de Stéphane Peterhansel.
Este sábado, el rally vivirá su último capítulo con una corta especial de 105 kilómetros a orillas del Mar Rojo, un paseo final hasta Yanbu que servirá para coronar definitivamente al rey del desierto.
Ricky Brabec asestó un golpe de efecto decisivo en el Rally Dakar al imponerse en la duodécima etapa de motos y recuperar el liderato de la clasificación general cuando solo resta una jornada para el final, de manera que el estadounidense de Honda ejecutó a la perfección su plan estratégico en la especial de 311 kilómetros entre Al-Henakiyah y Yanbu, un tramo clave en el que supo jugar con la presión y los tiempos para darle la vuelta a la carrera.
Brabec, que había comenzado el día con 23 segundos de desventaja respecto a Luciano Benavides (KTM), decidió en la etapa anterior dejar salir por delante al argentino.
La maniobra dio resultado y, en la especial de este viernes, el piloto estadounidense marcó un tiempo de 3:19:01, suficiente para imponerse con autoridad y aventajar a Benavides en 3:43. Con este resultado, el de Honda pasa a liderar la general con 3:20 de margen sobre el piloto de KTM, situándose en una posición inmejorable para conquistar su tercer Dakar, tras los títulos logrados en 2020 y 2024.
Por detrás, el español Tosha Schareina (Honda) volvió a firmar una actuación muy sólida y terminó tercero en la etapa, a 12:58 del vencedor, un resultado que le permite asegurar prácticamente la tercera plaza de la clasificación general.
Salvo contratiempo en la última especial, Schareina confirmará su segundo podio consecutivo en el Dakar, consolidándose como una de las grandes referencias del rally raid internacional.
La cuarta posición fue para Adrien Van Beveren, a 13:07, mientras que Skyler Howes completó el top cinco a 24:24. Edgar Canet finalizó sexto, a 27:43, en una etapa que pudo haber tenido un desenlace más favorable para el joven piloto español, ya que una caída le privó de luchar por un resultado todavía mejor.
La duodécima etapa volvió a poner de manifiesto la importancia de la estrategia en el Dakar, especialmente en la recta final de la carrera. Brabec supo leer el momento, gestionar los riesgos y atacar cuando era necesario, logrando un triunfo que puede resultar decisivo.
Este sábado, con solo 105 kilómetros de especial, el Dakar entra en su jornada definitiva, con Brabec como gran favorito y Benavides dispuesto a apurar sus opciones hasta el último metro.