Particularmente me ha molestado mucho una caricatura-dibujo en la que se representa al Papa León XIV que lleva sus espaldas una gran mochila, que no es otra cosa que la figura de su predecesor FRANCISCO. Los autores supongo que han querido señalar la dependencia o la continuidad del papado de Bergoglio en la persona de su sucesor Robert Prevost.
Como ocurrencia periodística podemos decir que no está mal, pero como diría el incombustible político italiano Giulio Andreotti, “manca finezza”, porque si hay una cosa clara en la historia de los pontificados es que cada uno de los ya 267 Papas de la historia ha marcado su propio estilo, aunque al inicio, y León XIV lleva solo 10 meses, hay un proceso lento de adaptación y muy lejano de la ruptura, por mucho que se empeñan ciertos sectores de diferentes sensibilidades, llámense estas “conservadoras” o “progresistas”.
Estos vaivenes no nacen precisamente en el Palacio Apostólico del Vaticano sino de informaciones, bien curiales o periodísticas, muy inclinadas a que el nuevo residente en las estancias papales actúe según esos intereses. Pero creo que con León XIV se equivocan, como ya sucedió con FRANCISCO y con muchos Pontífices. Recuerdo con horror, por ejemplo, como tras la elección de Benedicto XVI , algunos calificaron a Ratzinger como “el pastor alemán “, haciendo referencia al perro de raza germana, que iba a poner orden en el Vaticano. Una información fuera de lugar que hizo mucho daño personal al entonces Papa, según me confirmó personalmente un cercano colaborador de Benedicto.
Ahora, León XIV está iniciando su camino y lo demostrado hace días con el Consistorio Extraordinario con el que, tras cerrar la Puerta Santa del Año Jubilar de la Esperanza, quiere abrir las puertas de su andadura con nuevas propuestas, que seguro serán muy bien acogidas por la Iglesia Universal y que son muy necesarias, pues un vez marcadas las “periferias” por FRANCISCO, se hacen necesarias, creemos, las visitas y los compromisos con otras realidades eclesiales. De ahí, por ejemplo, el próximo anuncio de su viaje oficial a España en el mes de junio con visitas a Madrid, Barcelona y Canarias.
España agradece, como no, esta visita, que no pudo realizar FRANCISCO, y que León XIV cree muy importante y que nuestra Iglesia particular necesita, pues vive momentos complicados con ciertas divisiones, que a nadie se nos escapan, y que muchas veces son sostenidas por intereses que nacen también de informaciones de uno y otro sector. El ejemplo más reciente lo hemos tenido tras la firma por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luís Argüello, del Ministro de Justicia, Bolaños, y la CONFER, del acuerdo para “atender víctimas de abusos a través del Defensor del Pueblo””. Ha habido voces dentro dela Iglesia, como la del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, que han mostrado cierto desacuerdo, mientras otros han preferido callar. Todo esto aderezado por “digitales” que apoyan posturas encontradas.
Por todo ello, como hemos dicho en otras ocasiones, pedimos tranquilidad a los obispos de nuestro país. Me consta que la mayoría la tienen y hacen caso omiso de esos enfrentamientos buscados y solicitamos que ayuden al Papa a llevar su propia mochila, como han hecho siempre con todos los Pontífices. Que no tengan “torticolis” de mirar siempre a Roma y que si tienen algunas contracturas, sea por vigilar a sus diócesis y de cuidar a sus rebaños, que falta nos hace.