AL AIRE LIBRE

EL VOTO DE LOS NACIONALIZADOS EN ARAGÓN

Luis María ANSON | Lunes 19 de enero de 2026
Aunque todavía no está rematada la operación puesta en marcha por Pedro Sánchez, con la...

Aunque todavía no está rematada la operación puesta en marcha por Pedro Sánchez, con la nacionalización de inmigrantes y la de hijos y nietos de republicanos exiliados en 1939, sí puede apreciarse ya una influencia alarmante. En el diario digital El Independiente, Ángel Carreño publica una información minuciosamente documentada. Y afirma: “La inmigración de primera generación que en estos años ha obtenido la nacionalidad española tendrá un papel clave”.

Asunto este primordial del que parecen no darse cuenta Alberto Núñez Feijóo y su coro de agradaores gallegos. Conforme a la información de Ángel Carreño,2,6 millones de extranjeros cuentan ya con la nacionalidad española y pueden votar. Aún más: teniendo en cuenta la evolución solo de la población española, nuestra nación llegaría al año 2027 con 47 millones de habitantes. Es probable, sin embargo, que para esa fecha supere los 50 millones. Y que, en consecuencia, las encuestas de Tezanos no sean un disparate.

Solo en Zaragoza, los inmigrantes nacionalizados, si acuden a votar, pueden rebañar en la capital aragonesa tres escaños -cinco en total en Aragón- que no resulta difícil prever a quién favorecerán. Aun así, y partiendo de las cifras más negativas, todavía, si se cumplen los sondeos, la suma de escaños entre el Partido Popular y Vox rebasaría la mayoría absoluta en Aragón.

En todo caso, más vale que los expertos del Partido Popular alcen sus antenas y no desdeñen un dato de lo que significa la nacionalización de inmigrantes, entre otras cosas, porque las cifras están sin determinar y pueden producirse sorpresas.

Gran trabajo periodístico, en todo caso, el de Ángel Carreño, que denuncia de forma objetiva y documentada lo que tal vez es la más destacada operación electoral de Pedro Sánchez. El presidente se está empleando a fondo. No quiere pasar de la silla curul de Moncloa al banquillo de los acusados.