El primer ministro de la República Checa, el populista Andrej Babis, ha considerado este lunes como legítimo el plan de Donald Trump de anexionarse la isla danesa de Groenlandia y no ha querido sumarse a las muestras de apoyo a Dinamarca de varios países europeos.
"No puedo expresarla (esa solidaridad). ¿Por qué tendría que hacerlo? Lo que decimos es que en el marco de la OTAN el líder es EEUU y que estos choques son contraproducentes, y debemos alcanzar un acuerdo", señaló Babis en una rueda de prensa, en la que afirmó que Washington ya intentó comprar la isla "en cinco ocasiones".
Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia han mostrado su "plena solidaridad" con Dinamarca y enviado tropas a Groenlandia, argumentando la necesidad de reforzar la defensa del Ártico. En respuesta, Trump ha anunciado la imposición de aranceles de hasta el 25% contra esos países y contra aquellos que no apoyen su plan para Groenlandia.
Preguntado por la postura checa ante esas llamadas de los socios comunitarios, Babis señaló que no puede alinearse con esos países.
"Cualquier declaración o llamada no vale para nada", aseguró el millonario político, que dirige una coalición tripartita junto a un partido ultranacionalista y uno eurocrítico.
Además, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Reino Unido, Dinamarca y España mostraron hace casi dos semanas su apoyo a Dinamarca, la soberanía de Groenlandia y la seguridad de la región del Ártico ante las amenazas creciente de Estados Unidos.
El jefe del Gobierno checo argumentó que la Casa Blanca puede ser fácilmente alcanzada por un misil hipersónico ruso del tipo Oréshnik. "El cohete Oréshnik volaría desde Rusia hasta la Casa Blanca en 26 minutos, y en el minuto 11 pasaría por Groenlandia", afirmó el líder checo.
"Por tanto, los argumentos del presidente Trump sobre Rusia y China son relevantes", añadió.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, aseguró este lunes que las "amenazas" del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hacerse con el control de Groenlandia no son "aceptables", y advirtió del impacto económico que tendría la imposición de los aranceles que ha anunciado la Casa Blanca.
"Las amenazas de aranceles no son aceptables como medio para gestionar estas cuestiones", avisó ante los medios el comisario letón a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo).
"Hay mucho que perder económicamente tanto para Europa como para Estados Unidos, sus empresas y sus trabajadores", añadió antes de pedir una "solución constructiva" que respete el Derecho internacional y tenga en cuenta las relaciones económicas y comerciales entre ambas partes.
En todo caso, el comisario de Economía apuntó que no hay nada descartado entre las medidas que la UE está barajando para responder a la imposición de aranceles por parte de Washington al ser preguntado por la activación del llamado instrumento anticoerción del bloque. "Tenemos herramientas a nuestra disposición y actualmente no hay nada fuera de la mesa", subrayó.
Por su parte, el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, hizo un llamamiento, antes dirigir por primera vez un encuentro de este foro, "a la unidad y la coordinación europea en un momento de "elevada volatilidad geopolítica". "La unidad europea es esencial, el diálogo es esencial y la coordinación europea es esencial para sostener los principios de soberanía y respeto al Derecho internacional", apuntó.
Precisamente esta unidad quisieron escenificar el ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, y su homólogo francés, Roland Lescure, que comparecieron juntos ante los medios a su llegada al encuentro tras haberse reunido esta mañana en Berlín. Ambos defendieron que la UE debe estar preparada para responder con todas las herramientas a su disposición si Trump cumple sus amenazas, aunque abogaron por utilizar en primer lugar la vía diplomática para evitar que estas lleguen a materializarse.
"Queremos mantener el diálogo con Estados Unidos (...). No queremos una escalada, no estamos buscando una escalada, pero estamos preparados por si llega", dijo el titular alemán, quien insistió en que la UE no será "chantajeada" y cuenta con un "amplio abanico de opciones para responder a la amenaza del presidente Trump".
Entre estas, citó la posibilidad de aplicar contramedidas comerciales -aranceles por 93.000 millones de euros a productos estadounidenses- que la UE tiene preparadas pero que había paralizado hasta el próximo 6 de febrero en aras de lograr un acuerdo comercial con Washington el pasado verano, congelar la ratificación de ese pacto o usar la legislación frente al "chantaje económico".
En la misma línea, Lescure tachó de "inaceptables" las amenazas, dijo que la UE debe hacer todo lo posible por evitar que se hagan realidad y consideró que "el mejor modo" de lograrlo es "mostrar que Europa está lista para reaccionar de manera unida y fuerte".
Uno de los mensajes más contundentes provino del titular de Finanzas portugués, Joaquim Miranda Sarmento, quien reclamó una respuesta "unida" y "bastante fuerte", porque el ataque a la soberanía de un Estado miembro "es una línea roja que la Unión no debe dejar pasar".
"No es posible aceptar que un país que es aliado de Europa en la OTAN y con el que hay grandes relaciones comerciales pueda cuestionar la soberanía de una parte de un Estado miembro", remarcó.