AL AIRE LIBRE

ENTRE 2023 Y 2024, 134 ACCIDENTES FERROVIARIOS

Luis María ANSON | Miércoles 21 de enero de 2026
Fuentes de toda solvencia acreditan que en España se han producido, desde 2016, más de...

Fuentes de toda solvencia acreditan que en España se han producido, desde 2016, más de 100 descarrilamientos, “lo que pone al descubierto un deterioro crónico del sistema ferroviario”, según afirma el editorial de un acreditado diario digital.

La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria ha dejado constancia de que entre los años 2023 y 2024 se produjeron 134 accidentes significativos, incluyendo 28 descarrilamientos. El ministro de Transportes no ha sabido reaccionar ante esta realidad y ha mantenido una política roma al lado de un deterioro alarmante. “Ruedas desgastadas y subcontrataciones ineficaces”, figuran en la relación del número creciente de accidentes y descarrilamientos. Los sindicados, por su parte, han denunciado la caravana de las subcontratas “que deja compuertas defectuosas”. Es necesario subrayar la firmeza sindical al denunciar una situación que al ministro de Transportes, Óscar Puente, le entra por un oído y le sale por el otro sin romperlo ni mancharlo. Eso sí, ha dedicado a sus rivales políticos incontables tuits, enmascarando siempre una situación que exigía la intervención de su ministerio y el control de los accidentes, en crecida descontrolada. Aparte las cuestiones de fondo, “subcontratas baratas, presupuestos mal ejecutados y una supervisión demasiado laxa”, han contribuido a la inquietante situación que soporta el ferrocarril en España.

El ministro tuitea más que gestiona es frase común tanto en medios de la oposición como en el propio PSOE. Óscar Puente trabaja denodadamente para convertirse en sucesor de Pedro Sánchez. Ha olvidado, sin embargo, hacer una gestión al menos decorosa en el ministerio de Transportes. Y todo se está volviendo contra él. En boca callada no entra el pez del descrédito. Óscar Puente se ha situado por encima del bien y del mal, cree que todo el monte es orégano y no sabe cómo enfrentarse ahora a una situación que le desborda.

Son muchos, muchos más de los que la gente cree, los altos cargos del PSOE que braman ante la gestión de Óscar Puente y esperan, tal vez con demasiado optimismo, un gesto de Pedro Sánchez para destituirlo.