El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha admitido esta semana haber administrado vacunas caducadas a más de 300 personas, la mayoría a bebés.
Este martes, el Servicio Vasco de Salud comunicó haber administrado vacunas caducadas "recientemente" a 253 personas, la mayoría bebés, lo que, según ha explicado, "no conlleva ningún tipo de afección en la salud ni efecto adverso".
Este jueves, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha identificado otros dos tipos de vacunas caducadas, distintas a la detectada anteriormente que fue administrada a 253 personas, y que en estos nuevos casos habrían afectado a 78 potenciales pacientes, según ha informado este jueves el consejero Alberto Martínez.
Estas últimas son dos nuevas incidencias registradas por Osakidetza, una primera relacionada con la vacuna tetravalente (difteria, tétanos, tos ferina y poliomielitis), que podría afectar a 49 pacientes, y una segunda con la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), con 29 casos potenciales, todos ellos sin riesgo de efectos adversos para la salud de las personas afectadas.
El consejero de Salud y la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, han comparecido este jueves ante los medios de comunicación en la capital vizcpara dar a conocer nuevos detalles sobre la información recaba. Martínez ha precisado que, de las 253 personas afectadas por la primera vacuna hexavalente caducada que fue detectada, finalmente serán "probablemente menos de 30" las que tengan que ser inoculadas de nuevo, y no las 103 que Osakidetza había previsto revacunar.
"Con el análisis caso a caso y habiéndose contrastado los historiales médicos, se ha comprobado que en muchos casos no es necesaria la revacunación, ya que se ha tratado de un problema de registro", pues en vacunas que requieren varias inoculaciones, el sistema establece por defecto el lote previo de las dosis ya suministradas, según ha explicado el consejero.
También ha confirmado que Osakidetza ya se ha puesto en contacto con todas las familias afectadas, y que son solo "algunos pocos" a quienes no se ha podido localizar. "Incluso algunos menores ya están revacunados", ha señalado.
Según ha informado el titular de Salud del Gobierno Vasco, la investigación sobre la vacuna hexavalente ha permitido al departamento conocer "tres casos de uso de vacuna caducada que no habían sido comunicados internamente".
La primera incidencia ha sido registrada en la OSI-Basurto, en Bilbao, vinculada a la citada vacuna y realizada en el mes de noviembre.
El caso ha sido denunciado este martes por Bildu, que ha registrado una iniciativa parlamentaria dirigida al consejero de Salud, Alberto Martínez, en la que informaba de que se habían administrado vacunas caducadas a "decenas de niños".
Tras conocerse la denuncia, Osakidetza ha confirmado en un comunicado los hechos y ha explicado que se trata de dosis de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) "pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente".
El Servicio Vasco de Salud ha detallado que estas dosis se han administrado a 253 personas, la mayoría bebés, en 12 OSIs (organizaciones sanitarias integradas), de las 13 que hay en Euskadi, es decir, en casi todo el territorio.
La segunda incidencia, de la que han tenido conocimiento este jueves a través de una madre, está relacionada con la vacuna tetravalente (difteria, tétanos, tos ferina y poliomielitis), que se administra a los cuatro años de edad, y la tercera, con la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), ha sido comunicada esta misma mañana por la unidad de farmacia de una OSI. No obstante, Martínez ha precisado que la información recabada "no es poca, pero no es toda, no es completa".
"Seguimos en la obtención de más datos para proceder de forma inminente", ha destacado el consejero, quien ha avanzado que durante la tarde de este jueves se emitirá desde Salud pública una recomendación de actuación.
Sobre los posibles afectados con estas dos nuevas vacunas detectadas, ha apuntado que la forma de proceder es identificar a esos pacientes "uno a uno", confirmar que han sido vacunados y evaluar el "nivel de registro" que han tenido en el sistema, cotejándolo con la cartilla de vacunación, que refleja tanto el número de lote como la fecha de caducidad real.
Por último, ha anunciado que se ha creado un Comité de Investigación y Trazabilidad de Vacunas, con el objetivo de "esclarecer lo sucedido" en los casos detectados, así como impulsar una "investigación más estructural de la gestión y trazabilidad" de todas las vacunas que administra Osakidetza y "medidas correctoras para incrementar la seguridad del paciente"
"Todos y cada uno de los casos están perfectamente identificados y se está contactando con las familias para informarles de manera directa y ofrecer las indicaciones necesarias", ha afirmado Salud.
Osakidetza ha consultado el caso con distintas autoridades, como la Agencia Española el Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) y el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi (CAVE), además de con el fabricante del lote caducado.
Tras estudiar la situación, Salud recomienda que los afectados se administren una nueva dosis de la vacuna hexavalente para asegurar la máxima protección, para lo que los centros sanitarios han comenzado a contactar hoy con las familias para ofrecerles una nueva cita.
"Desde Salud Pública se quiere transmitir un mensaje de tranquilidad, dado que, según los expertos, no se prevén efectos adversos por la administración de estas dosis. Todos los casos están controlados, y se están siguiendo las recomendaciones de los organismos expertos de salud pública", ha añadido Osakidetza.
Bildu ha exigido en su iniciativa parlamentaria explicaciones al consejero de Salud, Alberto Martínez.La formación abertzale ha señalado, en la exposición de motivos de su iniciativa parlamentaria, que en algunos casos se han llegado a administrar un segunda dosis también caducada, al tiempo que asegura que Osakidetza "no ha realizado un seguimiento de la trazabilidad de la caducidad de las vacunas" y "no ha cumplido los procedimientos y protocolos establecidos".
La parlamentaria Rebeka Ubera, firmante de la iniciativa, ha sostenido que, al recibir vacunas caducadas, los menores afectados "se encuentran desprotegidos frente a esas seis enfermedades, que pueden llegar a ser graves".
Ubera ha afirmado en el texto que "no se ha tratado de un error aislado", sino que ha existido un "grave problema de organización y funcionamiento dentro de Osakidetza".
Además, ha preguntado al consejero de Salud por el número de niños afectados y por si las familias han sido alertadas por Osakidetza de esta situación, entre otras cuestiones.