AL AIRE LIBRE

SÁNCHEZ: JUGAR CON VENTAJA

Luis María ANSON | Miércoles 28 de enero de 2026
A Pedro Sánchez le hiere el ridículo de las derrotas en el Congreso de los Diputados...

A Pedro Sánchez le hiere el ridículo de las derrotas en el Congreso de los Diputados. Demuestran que se encuentra en minoría y que debería, conforme a la razonable práctica democrática, dimitir o convocar elecciones.

A través de un decreto ómnibus, ha procurado forzar a Alberto Núñez Feijóo a que vote en favor de algunas cuestiones que el Partido Popular rechaza. A la maniobra sanchista se le llama jugar con ventaja. Ni los populares ni Junts han mordido el anzuelo y Pedro Sánchez ha quedado en evidencia. Aún más: si la subida de pensiones no se produce, el culpable es el Gobierno sanchista por haber presentado un decreto ómnibus en lugar de reducirlo a lo que favorece a los jubilados.

No es este el mayor problema con el que se enfrenta Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Tanto nacional como internacionalmente, sabe que el PSOE debe presentar de forma incuestionable los Presupuestos Generales del Estado. El artículo 134 de la Constitución exige explícitamente presentar los Presupuestos antes del 1 de octubre: “El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado, al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior”. Luego, tras el debate parlamentario, resultarán aprobados o rechazados, pero su presentación es inexcusable. Como Sánchez no quiere ser derrotado, se ha pasado la Constitución por el forro de los pantalones. Por eso se esfuerza ahora en conseguir los apoyos necesarios al precio que sea. Genuflexo ante los vascos del PNV y ante los proetarras de Bildu, ha amarrado sus votos con concesiones consideradas como indecentes por la oposición. Lo mismo ha hecho con el partido catalán de extrema izquierda ERC. Incluso ha coronado la hazaña de atraerse de nuevo a Podemos, plegándose a la regularización de los inmigrantes sin papeles.

Le falta Junts. El prófugo golpista Carlos Puigdemont no se fía de Sánchez. Le ha mentido y le ha engañado demasiadas veces. Y la alfombra roja que le permita regresar en triunfo a Cataluña todavía no ha comenzado a desplegarse. Pedro Sánchez tiene todavía muchas cartas a jugar, sobre todo económicas. Confía en que sus gestiones se cerrarán con éxito. Restregará entonces por el rostro de Feijóo unos Presupuestos Generales del Estado aprobados en el Congreso y eso, por añadidura, le permitirá agotar la legislatura y presentarse a las elecciones generales con un censo ampliado y un resultado que tal vez modifique las predicciones de las encuestas. Todo antes que someterse al destino que Feijóo le ha preparado: el banquillo de los acusados.