Editorial

La desfachatez de Óscar Puente al acusar al PP del caos ferroviario que ha provocado él

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 04 de febrero de 2026

Pedro Sánchez se ha mostrado muy orgulloso de la actuación del ministro de Transportes “por dar la cara” y las terminales mediáticas de Moncloa subrayan el mérito de comparecer a diario a ofrecer explicaciones. El problema es que más que explicaciones sobre los motivos del accidente de Adamuz, Óscar Puente busca culpables de la tragedia ferroviaria que, según todos los indicios, ha provocado él por su negligencia e incompetencia. Y en esa obsesiva búsqueda de culpables ha llegado a donde quería; que es el PP. En su última comparecencia en el Congreso, el máximo responsable del caos ferroviario ha acusado a Aznar, a Rajoy y, de paso, al cambio climático por el deterioro de las vías. Si no se tratara de una tragedia que ha causado 46 muertos, la memez del ministro sería para partirse de la risa.

Ya el sábado, el ministro señaló a la gestión del Ejecutivo del expresidente Mariano Rajoy como el origen de la situación ferroviaria actual, y este martes ha vuelto a hacer referencia al abandono del PP de la red ferroviaria al señalar al expresidente José María Aznar. El argumento es surrealista: “Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días. Cuando se abandona durante años y no se invierte, lo lógico es que se arrastre en el tiempo”. Se olvida Óscar Puente de que desde que es ministro, las incidencias, descarrilamientos y retrasos se han multiplicado por falta de inversión y mantenimiento. Y olvida también mencionar a Zapatero que fue presidente del Gobierno después de Aznar y antes que Rajoy.

Pero los hechos son tozudos. Desde que Óscar Puente es ministro de Transportes se han producido hasta 250 accidentes y más de 50 descarrilamientos, casi 1.000 averías técnicas y hasta 45.000 trenes con retrasos graves. Ni Rajoy y Aznar juntos pueden superar estas escandalosas cifras. Pero el ministro insiste en declarar que la red ferroviaria española pasa por el mejor momento de su historia.

Las constantes comparecencias y entrevistas de Óscar Puente se han convertido en un esperpento por el burdo comportamiento de un político que nunca debió llegar a ser ministro. No se trata de hablar y aparecer todos los días. Sino de aclarar los hechos y decir la verdad. Pero ahora se comprueba el error de situar al frente del Departamento a un fanático que nunca se ha ocupado ni preocupado, entre otras cosas, por mantener en condiciones de seguridad la red ferroviaria. Un fanático que antes de reconocer sus muchos errores, siempre recurrirá a atacar al PP. Pero, sin duda, las decisiones del Gobierno, como la supresión de órganos de seguridad, desfase inversor, contratos bajo sospecha, incontables retrasos y averías, además de las advertencias ignoradas, dibuja un patrón inquietante. Y demuestra la responsabilidad directa del Gobierno; en concreto, de Pedro Sánchez y Óscar Puente.

TEMAS RELACIONADOS: