La campaña para las elecciones en Aragón ha tocado este viernes a su fin con los sondeos otorgando una contundente victoria del Partido Popular sobre un PSOE en caída libre que podría apuntarse un nuevo mínimo histórico tras el descalabro de Extremadura.
Las últimas encuestas preelectorales coinciden en situar al PP de Jorge Azcón como la fuerza más votada, con estimaciones de voto que se mueven alrededor del 35%- 40% en varios sondeos y entre 27 y 30 escaños en las Cortes aragonesas. Si bien este resultado confirmaría al PP como primera opción del electorado, estaría por debajo de la mayoría absoluta de 34 diputados, lo que lo obligaría a buscar apoyos para gobernar.
Los socialistas, encabezados por la exportavoz del Gobierno, Pilar Alegría, aparecen como segunda fuerza en las proyecciones, aunque con un descenso claro respecto a anteriores citas electorales y en riesgo de cosechar su peor resultado histórico en la comunidad, con porcentajes alrededor del 24%-26% y proyecciones de escaños en torno a 17–20 diputados.
Vox se situaría como la tercera fuerza en intención de voto, con cifras entre el 15% y el 18% según varias encuestas, logrando entre 10 y 14 diputados, el doble de su representación respecto a 2023.
Por su parte, CHA mantiene opciones de entrada sólida en las Cortes, mientras que partidos como PAR o Teruel Existe luchan por superar barreras electorales que les permitan escaños en Zaragoza, Huesca o Teruel.
Partidos minoritarios como IU-Sumar o Aragón Existe tienen pronósticos más modestos (entre 1 y 3 escaños) y Podemos o PAR corren riesgo de quedarse fuera del parlamento si no superan el umbral por circunscripción.
Este viernes el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que el enfado no gobierna, sino las mayorías, y ha reclamado el voto este domingo en Aragón para su partido para obtener un resultado contundente: "Hay que poner el cabreo a trabajar". En el acto de cierre de campaña para las elecciones autonómicas del domingo en Aragón, ha advertido de que "no hay nada decidido, ni para bien ni para mal", y por eso ha pedido que "no se disperse el voto".
Feijóo ha afirmado que "Sánchez será recordado como el presidente más inmoral que ha tenido España". Además, ha acusado al presidente del Gobierno de ser "el más caro de la historia" y de "exprimir a la gente" causando un endeudamiento al país de más de medio billón de euros.
Ha criticado también la política migratoria del Gobierno: "ahora están en la misión de regalar papeles para conseguir papeletas, quieren regularizar a todas las personas que han entrado ilegalmente en nuestro país, trabajen o no, hayan delinquido o no, se quieran integrar o no... Eso no lo podemos permitir".
Además Feijóo ha hecho referencia a la visita hoy de Sánchez a la zona afectada por la borrasca Leopoldo. Tras lanzar un mensaje de apoyo a los afectados por las últimas inundaciones, ha asegurado que hay dos tipos de políticos "los que dan la cara y buscan soluciones y los que cogen un helicóptero, están 20 minutos y se van".
Por su parte, el candidato del PP a las elecciones autonómicas del próximo domingo, Jorge Azcón, ha cargado duramente contra su rival, Pilar Alegría, que ha hecho una campaña, según ha denunciado, basada en la mentira, "las más sucia y asquerosa que se recuerda en la historia".
Azcón también ha apelado a la necesidad de "unir el voto" en torno al PP, porque "cada voto a Vox permite que Pedro Sánchez se quede y que el populismo tenga algo que decir en Aragón". "El voto al PP es el voto útil y el voto a Vox, el inútil", ha abundado.
Desesperado ante la masiva fuga de votos, el presidente del Gobierno y líder socialista, Pedro Sánchez, continúa volviendo más y más extremista su mensaje contra la libertad en internet so pretexto de "proteger a los menores".
En el acto de cierre de campaña ha aseverado que España está en "el lado correcto de la historia" con esta propuesta del Gobierno y ha asegurado que "los amos del algoritmo" quieren "controlar lo que leemos y vemos para luego saber y controlar lo que votamos".
Además, sin un ápice de rubor, el jefe de Gobierno más mentiroso que ha conocido este país, les ha acusado de expandir "bulos, desinformación y zafiedades", pero ha subrayado que España les plantará "cara" con la "fuerza de la razón, de la ley y de la democracia" y que las críticas de los dueños de redes sociales "le cargan de razones" para defender esta medida.
Sánchez ha estimado que esta propuesta no tiene un corte ideológico y que la intención es proteger "de manera extra" a los más jóvenes del "odio, los bulos y la violencia", que, ha dicho, les llega "en muchas ocasiones" a través de las redes sociales. Por eso, ha insistido en que es necesario proteger los derechos "en el mundo físico y en el mundo digital" y ha avanzado que el Gobierno no pretende "claudicar", sino "liderar esta batalla en Europa y en el mundo".
Por su parte, Santiago Abascal convirtió el mitin de cierre de campaña en Zaragoza en un llamamiento expreso a la movilización, advirtiendo a sus simpatizantes de que no deben caer en el "triunfalismo" y que cada voto será decisivo. Ante unas 5.000 personas, según cifras facilitadas por Vox, el líder del partido estuvo arropado por el secretario general, Ignacio Garriga, el candidato a la Presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco, y el cabeza de lista por Zaragoza, Santiago Morón.
El presidente de Vox centró buena parte de su intervención en denunciar lo que calificó de "guerra sucia" del Partido Popular contra su formación, rechazando las acusaciones de una supuesta "pinza" entre PSOE y Vox. En este sentido, sostuvo que los ‘populares’ utilizan medios subvencionados para atacar a su partido y cuestionó la relación entre el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusó de marcar la agenda política.
Abascal reclamó a Feijóo que aclare su posición en asuntos clave, defendiendo que "no se puede estar en misa y repicando", y aseguró que Vox mantiene un rumbo político claro. También criticó a dirigentes autonómicos del PP, como Jorge Azcón y María Guardiola, reprochando a los ‘populares’ que den por hecho el apoyo de Vox tras los resultados electorales y que, a su juicio, se alineen con el Ejecutivo central en cuestiones como la gestión de crisis o la política migratoria. "O está con la juventud aragonesa o está con la juventud norteafricana", ha resumido.
Precisamente la inmigración fue uno de los ejes del discurso. Abascal justificó la salida de Vox del Gobierno de Aragón en 2024 por su rechazo al reparto de menas y vinculó esa decisión con episodios como el motín ocurrido en el centro de reforma de Juslibol, en el que resultaron heridos varios agentes de la Policía Nacional. Según defendió, su partido no quiso "contribuir al reparto de la ruina y de la inseguridad".
Las críticas al presidente del Gobierno ocuparon también un lugar destacado. Abascal acusó a Sánchez de haber accedido al poder mediante "trampas, mentiras y traiciones" y de poner en riesgo la unidad nacional, además de denunciar supuestos intentos de censurar las redes sociales con el argumento de proteger a los menores. Asimismo, arremetió contra las políticas del Ejecutivo en materia de seguridad, educación y memoria histórica, y reiteró su intención de combatirlas en las instituciones y en los tribunales.
En clave autonómica, el líder de Vox aseguró que los aragoneses comparten problemas como la dificultad para llegar a fin de mes o la inseguridad en las calles, y presentó a su partido como una alternativa que, según afirmó, cumplirá lo prometido en campaña y no "traicionará" a sus votantes. Con este mensaje, Vox cerró una campaña marcada por la confrontación con el PP y la crítica frontal al Gobierno central, apelando a una movilización decisiva en las urnas.