Editorial

Sánchez, más acorralado que nunca, ya no puede esconderse ni dentro del burka de Yolanda

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 18 de febrero de 2026

En el peor momento de Pedro Sánchez, que ya es decir, tras ser acusado de haber organizado una trama de influencias con su mujer para hacer negocios en medio mundo y de dar un pucherazo de manual en las elecciones primarias para ser elegido secretario general del partido, según desvela El Español. Cuando su íntimo amigo y hombre de confianza en Moncloa y en Ferraz, Borja Cabezón, ha sido pillado con las manos en la masa defraudando a Hacienda con una suerte de evasión de capitales, como informa El Confidencial. El mismo día que el número 2 de la Policía Nacional y hombre de máxima confianza del ministro del Interior se ve obligado a dimitir tras ser acusado de violación por una subordinada. Y todos estos nuevos y supuestos casos de corrupción y machismo salvaje tienen como gran protagonista, como encubridor y colaborador necesario a Pedro Sánchez. Pues nunca como en estos dos últimos días, el presidente ha estado en la diana de la basura política y moral del Gobierno. No sólo, siempre supuestamente, ha hecho negocios con su mujer a costa del dinero de todos los españoles. También ha estafado a sus militantes, ha falseado las elecciones primarias y, por tanto, ha sido nombrado con trampas, con papeletas falsas, secretario general del PSOE, cargo del que debería ser destituido inmediatamente al no haber sido elegido de verdad. Los dirigentes y militantes socialistas deberían expulsar a patadas a un líder que no se ha ganado el puesto democráticamente.

Pero, en lugar de ello, con Yolanda Díaz al frente para hacerse perdonar, el Gobierno ha aprovechado el debate sobre la prohibición del burka para defender al indefendible Pedro Sánchez. Y en lugar de salvar a las mujeres encerradas en “la cárcel de papel” por puro machismo, han aprovechado el acuerdo sobre el salario mínimo para dar lecciones éticas a la oposición y arremeter contra los empresarios, que, a pesar de tener que pagar esa subida comunistoide, han sido excluidos del acuerdo. La izquierda que agita la bandera del feminismo se ha olvidado de las mujeres sojuzgadas y, de paso, han intentado ocultar que el líder socialista se encuentra más acorralado que nunca. Que la Justicia ya le pisa los talones por los turbios negocios con su mujer, por otro pucherazo electoral y por tapar las supuestas corrupción de un íntimo amigo y hombre clave en el partido, Borja Cabezón.

Yolanda Díaz sólo es la cabeza visible de esa indignidad de los dirigentes de la izquierda dispuestos a tragar los sapos de la corrupción y de las violaciones con tal de aguantar en el poder. La debacle electoral que se avecina es tan descomunal que no pueden ceder ni un paso atrás. Lo negarán todo. Desde Hacienda o desde donde sea necesario manipularán los hechos para taparlos y para que su líder no sea atrapado. Pero, digan lo que digan, hagan lo que hagan no van a poder esconderse ni dentro de un burka. Más que nunca, Pedro Sánchez está contra las cuerdas. Podrá durar hasta 2027 o se sentará en el banquillo de los acusados antes de lo previsto. Pero está herido de muerte.

TEMAS RELACIONADOS: