Deportes

El PSG aprovecha el tropiezo del Lens y el Inter se rehace de su batacazo europeo

(Foto: EFE).

FÚTBOL

Efe | Sábado 28 de febrero de 2026
El equipo parisino se impone al Le Havre y el cuadro interista bate al Genoa.

Sin la solvencia de tiempos mejores, el PSG sacó adelante su visita a Le Havre (0-1) y amplió su ventaja en el liderato de la Ligue 1 beneficiado por el nuevo tropiezo del Lens, que empató ante el Estrasburgo, y gracias al ritmo marcado por el español Dro Fernández, que se ha asentado en el conjunto de Luis Enrique.

El exjugador del Barcelona, titular por segundo partido consecutivo y que jugó durante una hora, pudo estrenarse como goleador, pero el tanto que anotó en el tramo final de la primera parte fue anulado por fuera de juego de Achraf Hakimi después de un minucioso examen del VAR.

Pudo lograr un triunfo amplio el París Saint Germain, que incluso falló un penalti, por medio de Desire Doue, detenido por el meta Mory Diaw, y que empieza a engrasar su maquinaria en la temporada, clasificado para los octavos de la Liga de Campeones, en los que le espera el Chelsea.

No obstante, no tiene la contundencia de la campaña pasada, no define los partidos por falta de acierto y deja vivo a su adversario, que termina por contar con opciones. Pidió la hora en los minutos finales víctima de la falta de gol.

Así pasó en el estadio Oceane, del que salió con un triunfo más apretado de lo merecido, agobiado, pero con cuatro puntos de distancia sobre el Lens en la clasificación. Empieza a poner tierra de por medio el cuadro de Luis Enrique, que tuvo en el georgiano Kvicha Kvaratskhelia a su principal argumento en ataque. Un cabezazo suyo a los dos minutos lo sacó sobre la línea Yanis Zouaoui.

Dominó gran parte del tiempo, pero las ocasiones no llegaron hasta el tramo final de la primera parte cuando tomó ventaja. En el minuto 37, en un centro desde la derecha de Kang In Lee, que recibió un balón largo de Warren Zaire Emery y que aprovechó Bradley Barcola, de cabeza, al lado del portero.

Tuvo el segundo justo después, con los mismos protagonistas aunque Barcola fue el asistente y Kang In Lee, solo, remató fuera. Y en el 40, el gol anulado a Dro, en un apretado fuera de juego que delató el VAR.

Mantuvo la dinámica intensa el PSG en el arranque de la segunda parte con dos buenas oportunidades desperdiciadas por Kvaratskhelia, una repelida por un poste.

Pudo pagar el desacierto el equipo de Luis Enrique y tuvo que salir al paso el meta Matvey Safonov, que sacó una gran mano a un tiro a bocajarro de Issa Soumare.

El resto de ocasiones fueron del PSG. La de Nuno Mendes, solo ante Diaw, que creció en cada acción y salvó al equipo de Didier Digard de un castigo mayor.

A diez minutos del final llegó el penalti cometido por Lucas Gourna Douath sobre Doue, que lo lanzó. Lo neutralizó el meta senegalés, otra vez al rescate.

El Inter se rehace de su batacazo europeo

El Inter intentó olvidar la inesperada caída ante el Bodo/Glimt en la Liga de Campeones y mantuvo su fortaleza en la Serie A con su octava victoria consecutiva, por 2-0 frente al Génova con tantos de Dimarco y Calhanoglu, que obliga al Milan a ganar este domingo al Cremonense si no quiere despedirse del título.

La eliminación frente al Bodo/Glimt en los dieciseisavos de final de la Liga de Campeones fue un palo muy duro para los hombres dirigidos por Christian Chivu. El combinado noruego, con dos victorias (3-1 y 1-2), bajó de la nube al Inter, que se encontró con el Génova en su regreso a la Serie A.

De momento, esa es la competición en la que ha presentado un rendimiento más regular. El Génova, que pelea por no perder la categoría, visitó a un equipo herido pero muy fuerte en el torneo de la regularidad, prácticamente inabordable y poderoso, de victoria en victoria.

Chivu retocó el once de la 'Champions' con cuatro caras nuevas: De Vrij, Carlos Augusto, Mkkhitaryan y Bonny; sacrificó a Bisseck, Bastoni, Fratessi y Esposito. La salida de Bastoni, sancionado, fue obligada. El resto, vio el choque desde el banquillo. Y Lautaro, todavía lesionado, desde la grada.

Los once elegidos por Chivu se tomaron muy en serio el encuentro. Necesitaban olvidar el tropezón del Bodo/Glimt, dejar atrás esa losa y encauzar el primero de los títulos a los que todavía opta el Inter (en la Copa le espera esta semana el Como en semifinales).

Dimarco se puso al frente de las operaciones. Se encuentra en un estado de forma excepcional y se encargó de romper con velocidad a la endeble defensa del Génova. Suyo fue el primer gol, una volea preciosa tras un pase picado de Mkhitaryan por encima de la defensa. Golpeó el balón con el exterior, cruzado, inacanzable para Bijlow, que antes salvó cabezazo de Bonny y respiró aliviado con un disparo al larguero del mismo Mkhitaryan.

Del Génova hubo poco que contar. Nada en el primer tiempo. Tampoco en el segundo. El Inter administró la ventaja con ese pragmatismo que distingue a los equipos maduros. Sin estridencias, sin precipitación.

En el otro banquillo, De Rossi movió piezas para sacudir a los suyos, demasiado anestesiados para un partido de esta exigencia. El 1-0 era corto, y el fútbol siempre guarda una emboscada, pero la sensación de control era evidente.

La sentencia llegó por la derecha. Luis Henrique irrumpió con decisión, probó fortuna y Bijlow repelió el disparo contra el palo. El propio lateral recogió el rebote y centró al área, donde Amorim tocó el balón con la mano. Penalti. Calhanoglu, desde los once metros, no perdonó. A falta de veinte minutos, el partido quedó sellado.

No hubo más historia. El tanto del turco terminó de apagar cualquier conato de reacción. El Inter olvidó el tropiezo europeo y reafirmó su autoridad doméstica. Es líder con trece puntos de ventaja sobre el Milan, aunque con un partido más, y un derbi asoma en el horizonte el próximo fin de semana. La Serie A, si no lo está ya, puede quedar prácticamente sentenciada en apenas siete días.

TEMAS RELACIONADOS: