Felipe VI ha hecho este domingo un llamamiento a la moderación en el uso de la fuerza en Oriente Medio y ha exigido el respeto a la vida de los civiles y la búsqueda de una salida diplomática a la situación actual de confrontación tras el inicio de la operación 'Furia Épica' en Irán.
En su discurso en la tradicional cena de gala en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) con motivo de la inauguración este lunes de la vigésima edición del Mobile World Congress (MWC), el rey se ha referido a la coyuntura crítica en Oriente Medio, tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la respuesta iraní contra Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait.
Una situación, ha advertido el jefe del Estado, con un claro riesgo de escalada regional y "consecuencias impredecibles".
Y ha explicado que una solución diplomática es la forma de evitar una situación caótica y una represión directa, así como la vía para restaurar el diálogo para una búsqueda honesta de la paz.
También se ha referido a la situación en Ucrania y ha recordado cómo en este mismo foro, solo unos días después de que Rusia invadiera el territorio ucraniano, subrayó la naturaleza indispensable de los principios que mantienen unida a la comunidad internacional, como son la paz, el diálogo y la cooperación.
"Cuatro años después del inicio de la agresión de Putin, todavía no hay un camino claro hacia la paz. Debemos seguir siendo firmes en nuestra defensa de la dimensión ética de la humanidad, sus valores y sus principios, que son universales", ha recordado el monarca.
Felipe VI ha destacado este domingo que la verdadera inteligencia no puede ser meramente artificial, sino "ética y profundamente humana", y ha advertido a los empresarios tecnológicos que tienen la responsabilidad de prever los riesgos y garantizar que la tecnología sirva al bien común.
Felipe VI ha recordado cómo la pandemia aceleró la transformación digital y hoy la inteligencia artificial está redefiniendo procesos, modelos de negocio y perfiles profesionales, además de abrir nuevas oportunidades económicas.
"No solo estamos viviendo en una era de cambio, también estamos presenciando un cambio de era", ha indicado Felipe VI, que ha destacado que, al igual que con la imprenta, la IA exige "comprensión, adaptación y responsabilidad", una marcha hacia adelante de la innovación que es imparable y que, ha advertido, a veces supera las reglas por las que está regulada.
Por eso, ha recordado a los empresarios e innovadores asistentes a la cena previa al MWC que "tienen los medios y las capacidades para crear, pero también tienen la responsabilidad de prever los riesgos y garantizar que la tecnología sirva al bien común".
Y ha recalcado que esta es la única manera de garantizar que la IA "nos eleve y fortalezca nuestra libertad, en lugar de limitarnos o reemplazarnos".
Y así, junto con la "ambición innovadora", está surgiendo una dimensión social que busca proporcionar a la tecnología "una segunda vida y colocarla al servicio de todos": "Porque la verdadera inteligencia no puede ser meramente artificial: debe ser ética y profundamente humana", ha subrayado el Rey.
También ante los representantes de la industria presentes en la cena del MWC, el presidente del Gobierno ha llamado a asegurarse de que el avance de la inteligencia artificial y la tecnología se desarrolla con una visión "ética y humanística".
"Estamos a las puertas de una transformación sin precedentes para la humanidad", ha dicho Pedro Sánchez, que ha apelado a "gobiernos, sociedad civil, científica y empresas" a garantizar que esos avances se produzcan "por el bien de todos", y no para "socavar los principios democráticos".
Ha subrayado asimismo su determinación de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años e impulsar la investigación de los delitos que se cometan en ese ámbito, y ha asegurado que se responsabilizará penalmente por ellos a los directivos de las firmas tecnológicas.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha señalado que el avance de la tecnología debe gobernarse a través de “valores humanos” y contribuir al “camino de la prosperidad compartida”.
“Deseo que en esta edición del MWC se hable de esperanzas, de tecnologías puestas al servicio de todos”, ha afirmado Illa, que ha defendido la necesidad de fijarse no solo en los “riesgos”, sino también en las oportunidades de avances como la inteligencia artificial, que pueden ser un “motor de progreso” si se controlan con una perspectiva “ética”.
También ha intervenido durante la cena de gala el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quien ha destacado el compromiso de su consistorio por “poner las tecnologías al servicio de las personas, y no las personas al servicio de las tecnologías”.
La capital catalana “comprende que la innovación es una forma de mejorar la vida de las personas”, ha sostenido, y ha asegurado que la permanencia del MWC en la ciudad durante 20 años es parte de una “historia de éxito”.
Los ministros de Industria, Jordi Hereu, y de Transición digital, Óscar López, han sido otros de los asistentes a esta cena previa al congreso MWC, que se celebra bajo el lema 'The IQ Era' ('La era de la inteligencia').
El MWC, que se celebra en Fira de Barcelona desde el 2 al 5 de marzo, reúne a las principales tecnológicas globales y atraerá a cerca de 110.000 asistentes, entre profesionales, empresas, expertos e innovadores de todo el mundo, de los que más del 20% son altos ejecutivos.