El Gobierno abrirá una ronda de contactos con los grupos parlamentarios, los sindicatos, las organizaciones empresariales y otros actores sociales para analizar la guerra de Irán, sus posibles repercusiones en el país y las medidas que pueden adoptarse para paliarlas, han informado fuentes del Ejecutivo.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Elma Sáiz, ha anunciado este carrusel consultas que servirán para escuchar las distintas propuestas de la sociedad ante el impacto económico de la desestabilización del Golfo, en Oriente Medio, por donde pasa buena parte del suministro de petróleo y gas mundial.
Como consecuencia de ello, el petróleo ha llegado a cotizar por encima de los 100 dólares por barril, un encarecimiento que afecta directamente al coste de los carburantes y de la energía, lo que ha llevado a todos los analistas a revisar sus previsiones de inflación, ante la posibilidad de una subida generalizada de los precios al consumo.
Los aliados del Gobierno han alzado ya la voz para que el Ejecutivo adopte con urgencia medidas que permitan atajar los efectos de la guerra, como el alza del precio de la energía.
También la oposición. El PP llevará al Congreso un conjunto de medidas económicas para atenuar el impacto de la subida de los precios, y exige bajar al 10 por ciento el IVA de la energía a todos los consumidores.
Una iniciativa con la que está de acuerdo la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido este lunes al Gobierno una rebaja urgente del IVA sobre los carburantes o del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos ante el "inusitado" aumento del precio de los carburantes.
El colectivo ha explicado en un comunicado que estos dos impuestos representan el 50 % del precio final de los carburantes, que, en sus cifras, se han encarecido un 8,4 % en el caso de la gasolina y un 16,6 % en el diésel en apenas una semana y a raíz del incremento de tensiones en Oriente Medio.
La OCU ha advertido de que las facturas del gas y la eléctrica también podrían subir, en ambos casos alrededor de un 30 %, una situación que también "justificaría" una rebaja del IVA o del impuesto de la electricidad.
Por su parte, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ha asegurado que no debe ser Hacienda la que se beneficie, a través de la recaudación, de la subida de precios consecuencia de la guerra en Irán, razón por la que ha reclamado una rebaja del IVA para aliviar a los consumidores.
"No necesitamos bonificaciones, lo que tiene que hacer el Estado es tener la flexibilidad para ajustar los impuestos (...) No puede pasar que el que salga beneficiado siempre de esto sea Hacienda", ha expresado Garamendi a los medios este martes en el marco de una jornada sobre transición energética organizada por Deloitte.
Pero el Ejecutivo no parece dispuesto a tomar una decisión ejecutiva por sí mismo, en parte porque carece del apoyo necesario en el Congreso de los Diputados. Tras la ronda con todo el que quiera acudir a Moncloa, el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá en el Congreso el próximo 25 de marzo para abordar el conflicto y la posición de España.