El descubrimiento de un nuevo virus gigante de ADN en Japón respalda aún más la hipótesis de su origen. Le han denominado Ushikuvirus, en honor al lago Ushiku, en Ibaraki (Japón), donde lo aisló un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio (TUS).
En Journal of Virology aparece el estudio experimental en el que se recuerda la búsqueda, desde hace tiempo, de datos para desentrañar el origen de los virus, su evolución y su inserción en el árbol genealógico convencional.
El profesor Masaharu Takemura ha estado a la vanguardia de esta investigación. En 2001, junto con el doctor Philip Bell, del departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Macquarie de Sídney (Australia), propuso de forma independiente la teoría del origen nuclear celular de los virus, también conocida como eucariogénesis viral (término acuñado por el docror Bell).
Según esta hipótesis, el núcleo de las células eucariotas (núcleo rodeado por una membrana) se originó a partir de un gran virus de ADN, como el poxvirus, que infectó a un ancestro arqueológico (microorganismos unicelulares).
En lugar de matar al huésped, el virus se estableció a largo plazo en el citoplasma y, con el tiempo, adquirió genes esenciales de este, convirtiéndose en lo que hoy conocemos como el núcleo de las células eucariotas. Esto sugiere que los virus podrían haber desempeñado un papel fundamental en el surgimiento de la vida.
Hoy en día, esta idea es fundamental para los virus gigantes que contienen ADN, descubiertos en 2003. Al infectar las células, forman estructuras especializadas llamadas fábricas virales dentro del huésped. Algunas de estas fábricas se encierran en una membrana, similar a un núcleo celular, donde se replica el ADN, lo que sugiere una conexión evolutiva entre los virus y las células complejas.
Cabe recordar que, en los últimos años, se han descubierto nuevos tipos de virus de ADN, incluidos miembros de la familia Mamonoviridae, que infectan a la acanthamoeba (un tipo de ameba; esto es, un microorganismo unicelular), y el clandestinovirus estrechamente relacionado, que infecta a la vermamoeba (otro tipo de ameba de una familia diferente).
Ahora, el profesor Takemura, junto con investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Naturales (NINS) de Japón, informan sobre otro de estos virus gigantes de ADN que infectan amebas.
Como explica el profesor Takemura, “los virus gigantes son un tesoro cuyo mundo aún no se comprende por completo. Una de las posibilidades futuras de esta investigación es ofrecer a la humanidad una nueva perspectiva que conecte el mundo de los organismos vivos con el mundo de los virus”.
Es bien sabido que los virus gigantes se presentan de forma ubicua en el medio ambiente. Sin embargo, su aislamiento sigue siendo un desafío.
Además, a diferencia de los medusavirus y los clandestinovirus, que se replican dentro del núcleo intacto del hospedador, el ushikuvirus altera la membrana nuclear para producir partículas virales.
Esto sugiere un vínculo filogenético entre la familia Mamonoviridae, que utiliza el núcleo intacto como factoría viral, y virus gigantes como el pandoravirus, que altera la membrana nuclear para replicarse. Los investigadores creen que estas variaciones entre virus podrían haber evolucionado como adaptaciones a sus hospedadores.
Al comparar estas diferencias estructurales y funcionales, los investigadores empiezan a reconstruir cómo los virus gigantes se han diversificado a lo largo del tiempo y cómo sus interacciones con las células huésped pueden haber dado forma a la evolución de la vida eucariota compleja.
Así, y como subraya el profesor Takemura, el descubrimiento de un nuevo virus relacionado con Mamonoviridae, el ushikuvirus, que tiene un huésped diferente, aumenta el conocimiento y estimula el debate sobre la evolución y la filogenia de la familia Mamonoviridae. Cree que podremos acercarnos a los misterios de la evolución de los organismos eucariotas y de los virus gigantes.
En este sentido, las similitudes moleculares entre el ushikuvirus y la familia Mamonoviridae indican que el mecanismo básico de infección “se comparte por estos taxones, y las diferencias en las estrategias de infección, incluyendo la protección de las proteínas de la cápside, la adición de estructuras fibrosas, los mecanismos de desmontaje de la membrana nuclear y la liberación moderada de partículas mediante exocitosis, probablemente surgieron durante la evolución del ushikuvirus”.
El descubrimiento de estos virus que infectan a las amebas podría tener implicaciones prácticas para la atención médica. Dado que ciertas especies de Acanthamoeba pueden causar enfermedades como la encefalitis amebiana, comprender cómo los virus gigantes infectan y destruyen a las amebas podría algún día ayudar a los científicos a desarrollar nuevas estrategias para prevenir o tratar dichas infecciones.