AL AIRE LIBRE

SE RESQUEBRAJA EL GOBIERNO DE FRENTE POPULAR

Luis María ANSON | Viernes 20 de marzo de 2026
Pedro Sánchez ha culminado una auténtica hazaña política al mantener desde el año 2023 la alianza...

Pedro Sánchez ha culminado una auténtica hazaña política al mantener desde el año 2023 la alianza con veinte partidos distintos y algunos contradictorios. Hay que tener certera mano izquierda para lidiar a los 15 partidos de Sumar, a Podemos, y a las cuatro agrupaciones secesionistas. Las dos de extrema izquierda: Bildu y ERC; y las dos de centro derecha: Junts y el PNV.

En los últimos meses, el prófugo golpista Carlos Puigdemont ha creído que Pedro Sánchez le engañaba y le ha demostrado en el Congreso de los Diputados que sin él perdía la mayoría parlamentaria con garantía de fracaso para sus iniciativas legislativas. Próximas las elecciones generales, Sumar ha comprendido hoy la necesidad de desbloquear su sumisión al PSOE sanchista porque, siendo los cargos que ocupan suculentos, el retroceso electoral puede apartarles en pocos meses del mapa político.

Lo que en el día de hoy ha ocurrido refleja la nueva situación que zarandea al Gobierno de Frente Popular, al Gobierno “progresista” como lo define Pedro Sánchez. Por primera vez, Sumar se ha rebelado ante un decreto que la supeditaba a las exigencias de Junts y el PNV, marginando las aspiraciones de varios partidos de extrema izquierda. Ridículo espantoso para Pedro Sánchez, apenas enmendado. El presidente sanchista no olvida, por añadidura, que de Junts y el PNV depende que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado. Después de tres años de prórroga, Pedro Sánchez se bate a la desesperada para obtener el apoyo de los partidos derechistas PNV y Junts con el fin de sacar adelante la ley más importante de la legislatura. Aparte del explícito mandato constitucional, Pedro Sánchez sabe que sería excesivo un nuevo fracaso en la crisis de los Presupuestos Generales del Estado. La guerra de Irán le ha dado ocasión de refugiarse en la falacia de dedicar el Gobierno a resolver sus consecuencias. Todo el mundo se ha dado cuenta de que trataba de ganar tiempo porque le faltan los síes necesarios para aprobar la ley presupuestaria.

Y mientras tanto, al Gobierno se le fractura desde dentro el Sumar sumiso y despreciable porque, próximas las elecciones generales, muchos de los partidos que forman esa alianza de extrema izquierda necesitan imperativamente recuperar imagen y crédito antes sus electores.