Cultura

Madrid se viste de pasarela: llega la Fashion Week a IFEMA

MODA

Almudena Polo | Viernes 20 de marzo de 2026



Madrid se vuelve a vestir de pasarela. La Semana de la Moda de la capital continúa, frenética e intensa, su programación, en la que diseñadores y firmas estrenan sus mejores galas para mostrar nuevas colecciones y tendencias.

Después del primer ciclo de desfiles de la mano de OMODA Madrid es Moda, comienza el turno de la Mercedes-Benz Fashion Week. Desde este martes, la pasarela ha arrancado motores con la presentación de Johanna Ortiz, galardonada con el premio a Diseñadora Internacional.

Tras la apertura grandes marcas españolas han mostrado sus propuestas en espacios icónicos de la ciudad, tal como el Palacio de Cibeles y el de Fernán Núñez. Juan Vidal, Pedro del Hierro, Claro Couture, Mané Mané, Ernesto Naranjo o JCPajares han sido algunos de los protagonistas de estas fechas.

A partir de este viernes, IFEMA pasa a convertirse en el corazón creativo del país para acoger un fin de semana cargado de desfiles y presentaciones. Aunque, más allá de los focos, la Fashion Week no es solo una cita para la moda. También es un encuentro para la innovación, la cultura y los nuevos talentos que protagonizarán el escenario textil en las próximas ediciones, y que a su vez buscan (re)definir la moda española.

Como epicentro de la industria, la feria de Madrid se ha llenado desde primera hora de la mañana de diseñadores y amantes de la moda dispuestos a asistir a los desfiles programados y pasear por los stands en busca de nuevas y originales adquisiciones.

A las 10.30, las puertas del escenario principal se han llenado de público expectante y deseoso de ver la primera pasarela. Agatha Ruiz de la Prada, Hannibal Laguna y Erroz han sido de los nombres más destacados del calendario, pero Coosy se ha ganado el desfile inaugural.

Es la primera vez que la marca ofrece un desfile en la Fashion Week, y su debut ha estado a la altura. La presentación ha estado organizada mano a mano con Miguel Palacio, quien ha regresado a las pasarelas en colaboración con la firma de ropa femenina.

En su propuesta, el escenario se ha llenado de grandes esferas plateadas para reflejar el ir y venir de las modelos. Han contrastado de inmediato con el inicio del desfile, protagonizado por conjuntos de color amarillo. Como clásico de la marca, la paleta ha estado formada por colores vibrantes como azules y verdes combinados con otros más neutros, sobre todo en los conjuntos de dos piezas.

Los estampados y mezclas de tejidos han triunfado. Lunares, rejillas, volantes, prendas con volúmenes, flecos por aquí y allá, alternados con gracia con prendas más atemporales como conjuntos de chaqueta, faldas midi y tacones de aguja.

Los accesorios, principalmente bolsos de mano rectangulares y estructurados, han reforzado la paleta de colores de la colección para continuar la coherencia cromática. La frescura y el movimiento, tan bien logrado con las prendas bombacho y los vestidos ligeros, han logrado que Coosy se corone como uno de los desfiles destacados del día.

En el backstage el trabajo ha sido continuo. Apenas cerrado el primer desfile, el escenario se ha transformado en otra imagen distinta. Las esferas se han sustituido por grandes estructuras abstractas y la temática, música y estética han dado un giro de 180 grados para recibir a Simorra.

Su colección Texere, que ha presentado entre rojos, blancos, negros y neutros, reivindica el vestir como forma de expresión en su relación con el universo y la materia. En este entramado de filosofía creativa, Simorra ha expuesto sus prendas para la temporada otoño-invierno 2026/27.

Su estilo, bien definido por la elegancia, líneas amplias y atención al detalle, ha apostado por los volúmenes y estructuras. El ritmo ha sido más lento, acompañado de música suave que ha enmarcado los conjuntos, en su mayoría de dos piezas.

El desfile ha contado con la destacada participación de la icónica modelo de los 90 Inés Sastre, quien ha vuelto a la pasarela después de dos décadas con un total look blanco con chaqueta y un conjunto de americana azul con hombreras.

Foto: EFE

Abrigos largos estilo acolchado, tacones de aguja y bolsos-cesta han sido los accesorios que han completado los conjuntos, entre los que no han faltado prendas marrones, azules y verdes.

Para cerrar la mañana, la pasarela se ha vuelto sobre sí misma para crear un espacio diáfano para las modelos de Agatha Ruiz de la Prada. El color y la creatividad han teñido los asientos de los invitados, que han lucido looks temáticos para acoger el universo único de la firma.

Frente a los otros desfiles, Agatha Ruiz de la Prada huye del negro y los neutros. Colores vivos como el naranja, azul, rosa o verde pasan a primer plano para transmitir energía y diversión. Aunque el desfile ha comenzado con la presentación de trajes monocromáticos, la sorpresa ha venido después.

Para esta firma, la puesta en escena y el lenguaje visual lo son todo. A través de la mezcla de materiales, entre ellos lana, tafetán o rejilla, los conjuntos han incluído míticas formas lúdicas de la marca. No podían faltar, de ninguna manera, corazones, nubes y estrellas.

Foto: EFE

Muchas de las modelos se han vestido de primavera y han llevado flores en la boca, diademas con cuernos de ciervo y vestidos con formas. El broche de oro ha sido para un gran vestido blanco de cola y un velo naranja, en el que la modelo llevaba en brazos un bebé de juguete que ha paseado por todo el escenario.

El día no ha terminado ahí. Custo, Malne y Maison Mesa han cerrado la primera jornada de la Fashion Week. A la espera de los próximos días, donde desfilarán las colecciones de Angel Schlesser, Yolancris, Maison Gracen, Eaftimos o Adriá Egea entre muchos otros, la moda sigue su curso entre los grandes laboratorios creativos de nuestro país.

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