El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes que solo intervendrá para garantizar la seguridad de navegación en el estrecho de Ormuz si los aliados se lo piden dado que, según aseguró, su país no utiliza esa vía. Trump fijó esta nueva postura en una publicación en su red Truth Social después de que los miembros de la OTAN descartaran sumarse a una coalición militar liderada por Washington para desbloquear el estrecho, cerrado por Irán en represalia por la guerra. "El estrecho de Ormuz deberá ser custodiado y vigilado, según sea necesario, por otras naciones que lo utilizan; ¡Estados Unidos no lo hace!", escribió Trump, quien agregó: "Si se nos solicita, ayudaremos a estos países en sus esfuerzos por Ormuz, pero no debería ser necesario una vez que se erradique la amenaza de Irán".
El republicano subrayó que esta "será una operación militar sencilla para ellos". Según Trump, Estados Unidos está "muy cerca de alcanzar" sus objetivos en la guerra que libra con Israel contra Irán desde el pasado 28 de febrero. Estos son la degradación de la capacidad de misiles iraníes, la destrucción de la industria defensiva del país, la eliminación de su Armada y Fuerza Aérea, e impedir que Irán logre un arma nuclear, declaró.
El presidente publicó este mensaje pocos minutos después de abandonar la Casa Blanca para pasar el fin de semana en Florida. Antes de abordar el helicóptero presidencial Marine One, Trump afirmó que no tiene ninguna intención de hacer un alto el fuego en Irán. "Podemos tener un diálogo, pero no quiero hacer un alto el fuego. No haces un alto el fuego cuando literalmente estás arrasando al otro bando", respondió al ser preguntado por la petición que hizo el papa León XVI para un alto el fuego en Oriente Medio.
Por otro lado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó este viernes temporalmente la compra y venta de petróleo iraní que se encuentra varado en el mar, como una nueva medida de la Administración del presidente, Donald Trump, para intentar frenar el alza de precios de la gasolina en medio de la guerra con la república islámica y el persistente cierre del Estrecho de Ormuz. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó la decisión y estimó que la medida permitirá añadir unos 140 millones de barriles al mercado petrolero. Beesent explicó en su cuenta oficial de X que la autorización se aplica al petróleo cargado en buques a partir de este viernes 20 de marzo y se extiende hasta el 19 de abril.
El encargado del Tesoro dijo que "Irán tendrá dificultades para acceder a los ingresos generados, y Estados Unidos seguirá ejerciendo la máxima presión sobre su capacidad para acceder al sistema financiero internacional". La nueva medida se suma a la decisión de la Administración Trump de levantar durante 60 días las sanciones al petróleo ruso, igualmente varado en el mar, que fue adelantada la semana pasada.
Desde el inicio de la guerra contra Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, Estados Unidos se ha visto obligada a relajar sanciones y optar por medidas de contención para intentar contener una escalada de precios agresiva del galón de gasolina. Esta semana, Trump también modificó la Ley Jones para permitir que embarcaciones que no sean de origen estadounidense puedan transportar crudo dentro de los puertos norteamericanos. De acuerdo con la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA) el galón registró un precio entre 3,8 y 4,2 dólares este viernes.
Por su parte, el petróleo registró un aumento cercano al 3%, mientras Estados Unidos avanzaba en sus esfuerzos por reabrir el estrecho. El barril de Brent alcanzó aproximadamente 112 dólares, lo que supone más de la mitad de incremento desde que comenzó la guerra. En paralelo, el índice S&P 500 experimentó un retroceso de alrededor del 1,5%.