Editorial

El posible traslado de las bases de Rota y Morón, la puntilla a la candidata María Jesús Montero

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 23 de marzo de 2026

La supuesta genialidad de Pedro Sánchez al convertir a ministras en candidatas autonómicas se ha saldado con un fiasco: la primera en la frente de Pilar Alegría. Pero el gran trastazo electoral socialista parece irremediable. Más que al borde del abismo, María Jesús Montero parece haberse despeñado ya en el fondo del precipicio. Si lo tenía difícil por los éxitos de Juanma Moreno que figura como el gran vencedor en todas las encuestas, el “no a la guerra” que permite a su jefe contonearse por el mundo como si fuera Gandhi, puede costarle a la todavía ministra de Hacienda la pérdida de los pocos votos que guardaba en el baúl. Es verdad que ha logrado aplazar la entrada en vigor de la independencia fiscal de Cataluña que tanto daño le hacía ante los votantes andaluces. Pero quizás puede perjudicarle aún más la amenaza de Trump de cerrar las bases militares de Rota y Morón. Pues las consecuencias serían devastadoras para la región: pérdidas millonarias, desaparición de miles de empleos y cierre de importantes empresas del sector naval.

Sólo en la base gaditana de Rota entre salarios y consumo de los comercios de la zona se recaudan más de 600 millones de euros y en la sevillana de Morón de la Frontera da empleo directo al menos un centenar de familias, además de animar el comercio del consumo diario de los militares. El traslado de las bases supondría una catástrofe económica para ambos municipios y una inestimable pérdida de puestos de trabajo. Pero políticamente, para España el cierre de Rota y Morón sería aún más devastador. Pues Marruecos, país que podría albergar las nuevas bases, reivindicaría inmediatamente la soberanía de Ceuta y Melilla, una petición que Estados Unidos apoyaría sin dudarlo tras las mamarrachadas “progresistas” de Pedro Sánchez y su alocada campaña contra la guerra de Irán.

En efecto, María Jesús Montero ya figura entre las víctimas de los ministros de Sánchez que se presentan como candidatos del PSOE en las elecciones autonómicas. Todo indica que el trastazo puede resultar aún más doloroso que el sufrido por Pilar Alegría en Aragón, donde la candidata socialista protagonizó la mayor derrota de la historia socialista en la región. La gran responsable de asfixiar a impuestos a los españoles se desgañita asegurando a sus votantes que las bases no se van a cerrar. Pero Trump amenaza con hacerlo por el desplante del Gobierno español. Y es más que probable que los votantes crean antes al presidente norteamericano que a la vicepresidenta, ministra y candidata que va a terminar, y eso con suerte, como líder de la Oposición del Parlamento andaluz. Hay que esperar que, al menos de momento, la soberanía de Ceuta y Melilla no esté en peligro.

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