España, Alemania, Italia, Portugal y Austria han pedido a la Comisión Europea un impuesto a los beneficios extraordinarios de las energéticas en plena guerra en Irán.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha informado en redes sociales del envío conjunto de una carta con esta petición que busca mitigar el impacto económico por el encarecimiento del petróleo y del gas.
Buscan evitar que el coste de la crisis energética caiga sobre los consumidores y las arcas públicas, afirman en la misiva los ministros de Economía.