El parón invernal será más placentero para el Real Madrid después de la victoria ante el Valencia. Juande y sus chicos se irán a comer el turrón con la décima en los sueños y la liga casi en el olvido. Este sábado ante el Valencia se vio a un equipo a ráfagas. Ordenado a veces, alborotado en otras, presionando al principio y agazapado al final. Aún no se puede ver resultado pero sí los primeros apuntes de lo que quiere el nuevo entrenador.
Robben (Efe)
No había dado tiempo ni a acomodarse cuando Higuaín puso el 1-0. Un gran trallazo desde la frontal del área evitó que Renan pudiera ni siquiera acercarse al balón ya que este limpió las telarañas de la escuadra. Pero el secreto del gol no fue el gran chut del "Pipita" sino la jugada de Robben. El holandés ha vuelto, y mejor que nunca. Desborda, regatea, la pide (aunque la suelta poco) y sobre todo crea peligro. Así fue la jugada del primer gol en la que dejó en la cuneta a Del Horno y dejó al argentino para que pusiera el 1-0.
Sin Raúl, Van der Vaart jugó más adelantado de lo normal. Así, mediada la primera parte, el otro holandés estrelló en la madera un gran disparo desde la lejanía. Robben seguía incidiendo pero sin acierto. Errático al remate o eligiendo mal el pase, el Real Madrid no conseguía aumentar el marcador. Pero en los últimos minutos el Valencia reaccionó. Los de Emery se hicieron con el control del balón y crearon peligro. Villa perdonó a placer el empate.
Palanca, de nuevo dejó detallesLa segunda mitad empezó alocada. Con valencianistas y madrileños atacando el partido se antojaba bonito para el espectador pero
Palanca (Efe)
desquiciante para los entrenadores. La banda ardía con Juande y Emery sin parar de dar instrucciones. Y Robben a lo suyo. La banda izquierda se convirtió en un filón y el Valencia sufría cada vez que el tulipán cogía el balón.
Pero poco a poco el Valencia iba tomando el terreno. Fernandes y Joaquín se hicieron con el control y ocasionaron mucho problemas a los "merengues". Pero se toparon con Iker. Resucitado en Barcelona, volvió a aparecer para salvar un disparo a bocajarro de Villa. Otro error. Pero no el último, minutos después Higuaín remató en jugada de córner al larguero con toda la portería para él. Al poco, Marchena vio la segunda amarilla y dejó a los suyos con diez. El partido cambió de nuevo.
Juande confió en Palanca otra vez. El canterano entró por la banda derecha y creó peligro. Pero sobretodo fue protagonista. Una brecha, Albiol debió ser expulsado por ello, un disparo a placer y buena distribución del juego, hicieron que el Bernabéu reconociera con aplausos lo hecho por el joven. Al final un quiero y no puedo del Valencia que lo intentó, y un no puedo y quiero del R. Madrid que no era capaz de sentenciar.
Vacaciones. El Bernabéu echa el cierre al 2008 con una victoria ajustada y con un juego sin precisar. Los Reyes Magos deberán traer a Juande fichajes y a los jugadores ideas para sacar la nave blanca adelante. Feliz salida de año y... ¿Feliz entrada?