El secretario de Defensa británico, John Healey, ha informado este jueves en una comparecencia de una operación secreta de submarinos rusos en aguas británicas que ha amenazado cables vitales de energía y datos durante al menos un mes.
Reino Unido, en colaboración con Noruega y otros aliados, respondió al aumento de la actividad rusa en el Atlántico, al norte del país. Ante cualquier "intento" de dañar su infraestructura, advierte que tendrá "graves consecuencias".
Ante la amenaza rusa, Healey ha explicado que el mando británico desplegó sus Fuerzas Armadas para garantizar la vigilancia de los submarinos rusos "las 24 horas del día, los 7 días de la semana".
Al quedar al descubierto su operación, los submarinos rusos han abandonado ya las aguas británicas.
Dirigiéndose directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, el secretario de Defensa ha afirmado: "Los vemos, vemos su actividad en nuestros cables y oleoductos".