El aeropuerto de Santiago echa el cierre este jueves durante 35 días para renovar su pista, unas obras que desviarán el tráfico aéreo principalmente a la terminal de A Coruña y tras las que reabrirá con más rutas internacionales para intentar corregir la sangría de pasajeros que sufre hace más de un año.
Estas son las claves del cierre del principal aeropuerto gallego, que obligará a reorganizar temporalmente el tráfico aéreo en Galicia mientras se trabaja en un modelo a futuro con más coordinación entre las tres terminales para mejorar la conectividad y hacerlas más competitivas.
Lavacolla, como se conoce al aeródromo compostelano, permanecerá cerrado entre el 23 de abril y el 27 de mayo para renovar por completo su pista, que no se actualizaba desde el año 2008.
Las obras ya arrancaron a mediados de enero pero en horario nocturno, por lo que no habían afectado al tráfico aéreo.
Además del pavimento de la pista, se renovarán los sistemas de ayudas al aterrizaje en condiciones de baja visibilidad.
El aeropuerto coruñés de Alvedro es el más beneficiado por el cierre, ya que absorberá gran parte del tráfico de Lavacolla durante los 35 días que permanecerá sin servicio.
A Coruña tiene actualmente una horquilla de 20 a 30 vuelos diarios y aumentará hasta en un 70 % su tráfico, hasta superar los 40 al día y, en momentos puntuales, los 50.
A los seis destinos que tiene ahora -Madrid, Barcelona, Tenerife Norte, Gran Canaria, Ginebra y Milán- se sumarán otros cinco, con vuelos a Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Londres (Heathrow) y París, además de refuerzos en las rutas a Barcelona, Gran Canaria y Tenerife Norte.
En el aeropuerto de Vigo solo está previsto reforzar la conexión con Barcelona durante el cierre de Lavacolla.
Para hacer frente al nuevo flujo de pasajeros, Alvedro aumentará en 700 las plazas de aparcamiento, añadidas a las 1.200 actuales y con autobús lanzadera gratuito, y habilitará una nueva entrada en la terminal y una puerta de embarque y otra de desembarque adicionales.
También ofrecerá 60 nuevas plazas de aparcamiento para vehículos de alquiler, aumentará la capacidad para el servicio de taxi y ampliará el aforo para restauración.
Para facilitar los desplazamientos, la Xunta ha anunciado un refuerzo de las conexiones en autobús entre la estación intermodal de Santiago y el aeropuerto coruñés.
El cierre llega durante la peor crisis de viajeros en Lavacolla desde la pandemia, ya que pasó de alcanzar en 2024 un récord de más de 3,6 millones de pasajeros a perder más de medio millón en un año.
La tendencia sigue en 2026 con más de 180.000 viajeros menos en el primer trimestre, un desplome de casi el 30 %.
Gran parte de este descenso, mientras los otros dos aeropuertos gallegos crecen, está relacionado con el cierre de la base de Ryanair en la terminal compostelana, aunque los expertos señalan otros factores como el AVE a Madrid y una deficiente política de captación de vuelos.
Con la pista renovada, Lavacolla espera iniciar una nueva etapa con más rutas internacionales para atraer viajeros y cambiar la tendencia de los últimos meses.
Esta temporada contará con 12 destinos internacionales y tendrá vuelos directos, por primera vez, con tres continentes diferentes.
Las principales novedades son la conexión de United Airlines con Nueva York, a través del aeropuerto de Newark y los vuelos a Marrakech operados por Vueling, que también incorpora, en el plano nacional, rutas a Ibiza y Jerez.
Mientras se cierra temporalmente la pista compostelana, Aena y el resto de actores implicados en el sistema aeroportuario gallego como las administraciones a nivel estatal, autonómico, provincial y local y el sector del turismo trabajan en un modelo a futuro con más coordinación entre las tres terminales.
El plan pasa por captar nuevas rutas para los tres aeropuertos y la Xunta ha anunciado un apoyo de 100.000 euros para promoción turística en origen para cada nueva conexión.
También han surgido propuestas más polémicas como la del Clúster de Turismo de Galicia, que sugirió especializar los aeropuertos de A Coruña y Vigo hacia el sector profesional y de negocios y el de Santiago para vuelos turísticos.