La candidata del PP María Guardiola ha sido investida este miércoles presidenta de la Junta de Extremadura con los votos a favor de su partido y de Vox, como estaba previsto tras el acuerdo de gobierno suscrito la semana pasada entre ambas formaciones, mientras que el PSOE y Unidas han votado en contra.
La investidura de Guardiola ha salido adelante después de los intentos fallidos del 4 y 6 de marzo, en los que sólo contó con el apoyo de los diputados del PP, en medio de las negociaciones que mantenían los grupos parlamentarios de derecha.
Durante su discurso en la segunda sesión de investidura, Guardiola ha aseverado que no pedirá perdón por gobernar con Vox, pues "las urnas han hablado" y el acuerdo alcanzado "no es fascismo, es mayoría parlamentaria".
"Solo desde el acuerdo pueden salir políticas útiles para la ciudadanía. Dejen de demonizar el acuerdo", ha instado Guardiola al PSOE y a Unidas por Extremadura en su turno de réplica a los grupos parlamentarios en el segundo debate para la elección de la candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Extremadura.
Guardiola ha cargado contra el PSOE, un partido que critica el concepto de 'prioridad nacional', pero avala "la prioridad nacionalista del Gobierno de Pedro Sánchez", que "excarcela a terroristas y pacta con golpistas de ETA".
El líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha vuelto a defender el concepto de "prioridad nacional" pactado con el PP que, a su juicio, "no es racismo" ni "egoísmo", ni tampoco es "ilegal". "Es simplemente sentido común y realismo", "defendiendo a los nuestros primero", ha dicho.
Durante su intervención en el debate, el portavoz parlamentario de Vox ha subrayado este miércoles que el acuerdo de gobierno con el PP marcará un "giro real" en Extremadura, algo que conseguirán con "determinación, valentía y decisión política".
El diputado de Vox, partido que ostentará una de las vicepresidencias del nuevo Ejecutivo extremeño, ha subrayado la "lealtad" de su partido a lo pactado.
Anteriormente ha intervenido la portavoz del PSOE en el Parlamento extremeño, Piedad Álvarez, quien ha lamentado que con el nuevo gobierno de PP y Vox a Extremadura "solo le espera la inestabilidad y la vergüenza" con un pacto que es "indigno, ilegal e inhumano".
Álvarez, que ha definido a Guardiola como "la peor presidenta" que ha tenido la comunidad autónoma, por su "soberbia" y su "abuso de poder", ha augurado que en su segunda legislatura va a ser aún más pésima y va a parecer un "corderito" con respecto a la primera, como le ha ocurrido a Donald Trump. Y ha insistido en que la presidenta en funciones de la Junta "se ha arrastrado" ante Vox para conservar su sillón, después de un "caprichoso" adelanto electoral que le ha hecho perder a la región 600 millones de euros, tras seis meses de bloqueo.
La portavoz socialista le ha formulado una batería de preguntas a la candidata a presidir nuevamente la Junta de Extremadura para que explique cómo van a aplicar el principio de "prioridad nacional", incluido en el pacto con Vox, las pruebas de edad a los menores extranjeros no acompañados, "las leyes de adoctrinamiento ideológico que piensan derogar" o si van a eliminar las subvenciones a los sindicatos y a la Agencia Extremeña de Cooperación al Desarrollo.
Por su parte, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha acusado a María Guardiola de "sacrificar" la región por "apuntalar estrategias de otros territorios", así como su propia "dignidad" y la de los más vulnerables al asumir un acuerdo "inconstitucional", "racista" y "clasista" que "carece de la más mínima fiabilidad".