Opinión

Barcelona vs. T-MEC, dilema de México y de la Europa española

WELTPOLITIK

Carlos Ramírez | Miércoles 22 de abril de 2026

En su primera lectura superficial, la reunión en el pasado 17 y 18 de abril en Barcelona como parte de la IV reunión en defensa de la democracia se contextualizó en el escenario de 20 países articulados en la Global Progressive Mobilisation (GPM). Sin embargo, la lectura de ese evento fue muy superficial y ajustada a la coyuntura de lo que se supone que está pasando en España con los conflictos que atraviesa el presidente Pedro Sánchez y en México por la negociación de una nueva fase del Tratado de Comercio Libre con Estados Unidos.

Sin embargo, un muy acucioso economista mexicano, Eduardo Gómez de la O, presidente de la Asociación Mexicana de Gasto Público, realizó un procesamiento minucioso del contenido detrás de las reuniones para las fotografías, cuando en menos en los diferentes grupos de trabajo. El especialista elaboró dos cuadros que ilustran con precisión el perfil de los asistentes más importantes y sus propuestas que pudieran tener algún tipo de articulación en un programa de mayor envergadura a nivel internacional.

La dimensión profunda de la reunión –aunque, repito, se diluyó en cuestiones más de relaciones sociales internacionales y el contexto de Trump en Irán-- queda cuando menos como un buen esfuerzo para precisar que la GPM tiene detrás la posibilidad de un replanteamiento global de la política económica ahora en crisis por la globalización colapsada, por las locuras del Rey Trump y por la propia economía que entró en una situación de crisis permanente desde la pandemia del COVID-19 en 2020.

El cuadro siguiente explica el papel de cada presidente del país y su contribución en particular en sus propias naciones.

Y enseguida, el economista De la O resumió los tres pilares fundamentales que se desprendieron de las mesas de trabajo como parte de la tarea para reconstruir la economía internacional:

Pilar

Diagnóstico Principal

Propuesta Estrella

Exponentes Clave

Impacto Buscado

Fiscalidad progresiva

Desigualdad extrema erosiona democracia

Impuesto 2 % fortunas>$1.000M + windfall taxes

Weber, Freire, Swan

Redistribución y financiación social

Política industrial verde

Neoliberalismo falló en transición justa

Capitalismo de misión + Consejo Global Bien Común

Mazzucato, Cuerpo, Ribera, Durigan

Crecimiento inclusivo y ecológico

New Moonshot

Prosperidad = PIB es insuficiente

Medir bienestar; misiones concretas

Ribera, Mazzucato, Schmit

Cohesión social y legitimidad democrática

En la cobertura informativa que se dio en México a la visita fugaz de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Barcelona nada de esto se explicó a fondo y todo quedó en destellos de un discurso indigenista, de recuperación del México originario y del conflicto artificial que fabricó el presidente López Obrador en la segunda mitad de su sexenio al exigirle a España una disculpa por el saldo negativo --y no el positivo que también lo tuvo-- de 300 años de presencia española en lo que se llamó el territorio de la nueva España.

Quedan estos dos cuadros que tampoco los vi muy explicados en la prensa española a la que se tiene acceso por internet como para entender que esa reunión pudiera ser el fermento de una reorganización de la economía internacional aprovechando el colapso provocado por Trump en año y un tercio de gobierno, con las guerras explícitas que tienen a la economía al borde de un nuevo colapso por los precios petroleros, las variaciones monetarias y los desplomes bursátiles.

La dimensión de la propuesta integral de la GPM requiere de un diálogo Norte-Sur, Desarrollo-Subdesarrollo y Occidente-Oriente, capitalismo-comunismo, pero por lo pronto ninguno de los jefes de Estado reunidos en Barcelona y de los que pululan alrededor de Trump parece tener la capacidad de liderazgo para fortalecer la agenda de Barcelona 2026 como parte de una reconstrucción del Orden Mundial destruido.