Editorial

Pedro Sánchez juega con fuego: Trump quiere expulsar a España de la OTAN

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Viernes 24 de abril de 2026

La feroz campaña de Pedro Sánchez contra Trump e Israel le puede salir muy cara. Sumará un puñado de votos de la extrema izquierda, que es lo que busca, pero España puede quedarse a la intemperie. El Gobierno “progresista” se encuentra arrinconado en la Unión Europea, mientras los países miembros de la OTAN no se fían de las mamarrachadas del presidente, que además de moroso, pretende imponer sus delirios pacifistas, antiamericanos y antisemitas.

Estados Unidos, a través del Pentágono, ha sugerido la expulsión de España de la Alianza Atlántica, entre otros motivos, por aliarse con los terroristas iraníes antes y, más aún, durante la guerra o por haber defendido a ultranza la dictadura de Nicolás Maduro. Trump no perdona. Resulta improbable que ahora se produzca esa expulsión. Pero es un aviso de las intenciones del presidente norteamericano que tarde o temprano se vengará de Pedro Sánchez por sus muchos insultos y sus constantes campañas contra Estados Unidos e Israel.

Es probable que a Sánchez no le preocupe demasiado la soberanía de Ceuta y Melilla, mientras sus campañas “progresistas” le den los frutos deseados, que como siempre, se basan en incrementar el número de votos, como ya reflejan las encuestas. Pero no hay que desdeñar la estrecha alianza entre Marruecos y Estados Unidos que puede ser la excusa de Trump para apoyar una nueva reivindicación del país alauí de la soberanía de las ciudades española, sin olvidar las islas Canarias. El presidente norteamericano se vengará, lo que pone a España en un grave riesgo, mientras Sánchez permanezca en La Moncloa y sólo salga para arremeter contra Estados Unidos e Israel.

En efecto, ahora por mucho que lo pida Trump no es probable que España sea expulsada de la OTAN. Pero si Estados Unidos se empeña y Pedro Sánchez sigue obstaculizando las políticas militares tanto de la Alianza Atlántica como de la Unión Europea con sus declaraciones y su racanería económica, no hay que descartar que nuestro país sufra las consecuencias de tener a un presidente “bolivariano” y aliado con los terroristas iraníes. El gran talón de Aquiles militar de nuestra nación no es otro que la voracidad del Rey de Marruecos, obsesionado con lograr la soberanía de Ceuta, Melilla y las islas Canarias. Y Trump, más que permitirlo, lo apoyaría y, de paso, se vengaría del presidente español.

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